La polémica prohibición de Halloween en la ciudad de Caapucú, departamento de Paraguarí, volvió a encender el debate sobre las libertades individuales en el país. El intendente local, Gustavo Penayo, resolvió vedar por segundo año consecutivo cualquier celebración vinculada a esta fecha y anunció su intención de postularse a la Cámara de Diputados para promover una normativa que impida estos festejos a nivel nacional.
El jefe comunal fundamentó su postura en la defensa de lo que considera las buenas costumbres y la moral comunitaria. La medida abarca tanto eventos públicos como encuentros privados que pretendan conmemorar la denominada Noche de Brujas dentro del distrito.
La restricción municipal y el uso de la fuerza pública
Mediante resoluciones locales, la administración de Caapucú determinó que no se permitirá ningún tipo de reunión o fiesta alusiva a la fecha el 31 de octubre. La advertencia comunal incluye la intervención de inspectores de la Policía Municipal y custodios privados para disuadir a quienes decidan congregarse o transitar con disfraces.
Penayo sostuvo públicamente que, ante eventuales transgresiones en espacios abiertos o intentos de desafiar la disposición por parte de visitantes de otras localidades, los agentes recurrirán al uso de la cachiporra para dispersar las actividades. Asimismo, se establecieron advertencias sobre posibles sanciones económicas para los infractores que desoigan la directiva comunal.
Cuestionamientos jurídicos y marco constitucional
Diversos juristas y analistas señalaron que la prohibición de Halloween atenta de manera directa contra garantías consagradas en la Constitución Nacional de la República del Paraguay. Entre los artículos mencionados figuran la libertad de expresión, el derecho de reunión pacífica y la libertad ideológica y de culto, además de pactos internacionales suscritos por el país como la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Especialistas en derecho recuerdan que Paraguay es un Estado aconfesional donde las autoridades están obligadas a respetar diversas manifestaciones culturales. Frente a los reparos constitucionales, el intendente insiste en que las ordenanzas locales se amparan en la autonomía municipal para regular actividades recreativas dentro de su territorio.
El proyecto político tras la prohibición de Halloween
Penayo confirmó que proyecta una carrera parlamentaria de cara a las elecciones generales de 2028, con la intención de ocupar una banca por el departamento de Paraguarí en el Congreso Nacional. La jefatura comunal quedará en manos de su hermano, Ramón Penayo, quien resultó electo para liderar la municipalidad bajo la chapa de la Asociación Nacional Republicana.
El mandatario local reveló haber planteado al presidente de la República, Santiago Peña, la emisión de un decreto que extienda la veda de esta festividad a todo el territorio nacional. Ante la falta de eco en el Ejecutivo, su objetivo principal en el Poder Legislativo será presentar formalmente un proyecto de ley que establezca la prohibición de Halloween en todo el país.
Datos clave
- Medida reiterada: La intendencia de Caapucú prohíbe por segundo año consecutivo festejos públicos y privados de Halloween en su jurisdicción.
- Controles estrictos: Se anunciaron patrullajes de la Policía Municipal y guardias privados, con advertencia de empleo de la fuerza pública ante desobediencias.
- Planes legislativos: Gustavo Penayo buscará una banca en la Cámara de Diputados en 2028 para impulsar una ley que vete estas fiestas en todo Paraguay.






