El programa Hambre Cero prevé una ampliación en sus alternativas nutricionales tras una propuesta técnica formulada por empresas del rubro para integrar carne caprina, ovina y cítricos de producción nacional. La Cámara de Alimentación Escolar del Paraguay formalizará este proyecto ante el Consejo Nacional de Alimentación Escolar con el objetivo de diversificar los platos servidos a los escolares y dynamizar a los productores locales.
Menús regionales y apoyo a pequeños productores
La entidad gremial propone que los insumos alimentarios se adapten según la disponibilidad productiva de cada territorio. Uno de los puntos clave reside en potenciar la ganadería menor en la zona del Chaco y la cuenca del río Pilcomayo. De este modo, los rebaños de cabras y ovejas ingresarían de manera sostenida a los procesos de provisión de las instituciones educativas.
En cuanto a las frutas, el gremio plantea emplear cosechas de pomelo y apepú paraguayos para elaborar jugos naturales. Esta medida busca promover fábricas de procesados y congelados que mantengan la oferta de pulpa disponible aun fuera de los ciclos agrícolas regulares, generando ingresos estables a las familias rurales.
Retos logísticos y cambios en el programa Hambre Cero
Para que la inclusión de nuevos rubros rinda frutos, los alimentos deben ajustarse rigurosamente a las pautas sanitarias, nutricionales y de transporte que exige el programa Hambre Cero. No basta únicamente con sumar ingredientes a los platos, sino que resulta indispensable consolidar redes de acopio, almacenamiento en frío y logística terrestre que lleguen puntualmente a las escuelas del país.
El aspecto financiero también figura en la mesa técnica. La Cámara pide unificar el precio referencial entre las comidas hechas en las escuelas y el catering. Los montos oscilan hoy entre G. 15.230 y G. 18.777 por plato, por lo que el sector privado defiende un costo base idéntico sin importar la distancia o el sistema culinario.
Alcance institucional y compras públicas obligatorias
La relevancia de estos ajustes radica en la cobertura del programa Hambre Cero, cuya vigencia legal se extiende hasta 2030. De acuerdo con informes oficiales emitidos en julio, la cobertura escolar supera a 1.050.000 alumnos en todo el territorio paraguayo, a los que se proyecta sumar otros 99.500 matriculados hacia el periodo 2027-2030.
Asimismo, el Decreto N.º 5601/2026 fija una cuota forzosa para adquirir insumos de la agricultura familiar campesina y microempresas. En tanto, las autoridades de control han introducido mecanismos de trazabilidad para supervisar el origen de los productos comprados con recursos públicos.
Datos clave
- Iniciativa presentada: La Cámara de Alimentación Escolar del Paraguay propuso sumar carne de cabra, oveja y jugos de cítricos locales.
- Sectores beneficiados: Se proyecta dinamizar a pequeños criadores del Chaco y la zona del Pilcomayo, junto a productores de pomelo y apepú.
- Discusión de costos: Plantean unificar los precios del plato entre la cocina escolar (G. 15.230) y el servicio de catering (G. 18.777).
- Cobertura global: El esquema asiste a más de 1.050.000 estudiantes y sumará a 99.500 nuevos beneficiarios para el lapso 2027-2030.






