La producción de arroz atraviesa un momento crítico en Paraguay debido a las constantes precipitaciones y la marcada falta de radiación solar. Los productores reportan que entre el 25% y el 30% del área planificada para el ciclo agrícola aún no pudo ser sembrada. Esta situación climática, ligada al fenómeno de El Niño, amenaza seriamente el rendimiento de las parcelas que deberían cosecharse a inicios del próximo año.
Desde la Federación Paraguaya de Arroceros señalaron que las condiciones atmosféricas desfavorables están frenando tanto la preparación de las parcelas pendientes como el adecuado desarrollo vegetativo de los lotes ya implantados. El agua acumulada impide la operatividad de los tractores y pulverizadoras, demorando las tareas agronómicas básicas.
Suelos saturados y retrasos en la producción de arroz
El exceso de humedad en las cuencas bajas del país representa el mayor obstáculo operativo para los agricultores. Las zonas donde tradicionalmente se cultiva este cereal tardan entre 10 y 15 días en escurrir luego de registrar registros pluviométricos de apenas 60 milímetros. Al no drenar con rapidez, la maquinaria pesada no puede ingresar sin provocar daños severos a la estructura del suelo.
Por otro lado, la reducida presencia de sol limita el proceso de fotosíntesis de las plantas ya emergidas. La nubosidad prolongada debilita el crecimiento foliar y condicionará el llenado de grano. Los técnicos estiman que las recolecciones programadas a partir de enero podrían experimentar mermas considerables en los rindes por hectárea.
Metas de siembra y superficie agrícola comprometida
Hasta el momento, los agricultores lograron implantar entre el 70% y el 75% del área total prevista a nivel nacional. La ventana de siembra óptima concluye a finales de noviembre, lo que deja un margen de maniobra sumamente estrecho para completar el resto del terreno. Si los temporales continúan durante las próximas semanas, la superficie total difícilmente alcanzará el objetivo planificado.
La meta global del sector apuntaba a cubrir entre 200.000 y 230.000 hectáreas en todo el territorio paraguayo. Sin embargo, los gremios advierten que el número final podría estancarse por debajo de las 200.000 hectáreas. Esta disminución comprometería la obtención del promedio histórico nacional, que normalmente oscila entre 1,2 millones y 1,4 millones de toneladas.
Solicitudes de auxilio financiero ante la banca matriz
A pesar del complejo panorama para la producción de arroz, los referentes gremiales aclararon que la provisión para la mesa familiar paraguaya no corre peligro. El mercado doméstico consume solamente el 17% del volumen cosechado, porcentaje que también contempla la reserva de semillas para las siguientes campañas. La exportación absorbe el 83% restante, por lo que el impacto se sentirá con fuerza en el ingreso de divisas.
Frente al incremento de costos operativos y los atrasos en las tareas de campo, las organizaciones del agro activaron gestiones oficiales. Junto al Ministerio de Agricultura y Ganadería y la Unión de Gremios de la Producción, solicitaron la mediación del Banco Central del Paraguay. La intención es estructurar planes de refinanciación y flexibilización crediticia para amortiguar la presión sobre las empresas arroceras mientras aguardan una mejora del clima.
Datos clave
- Superficie rezagada: Entre el 25% y el 30% del área prevista todavía no fue sembrada a causa de las lluvias continuas.
- Límite temporal: La ventana recomendada para la siembra de parcelas concluye a fines de noviembre y la meta de 200.000 hectáreas está en riesgo.
- Mercado abastecido: El consumo interno absorbe el 17% de la cosecha local, por lo que el abastecimiento nacional no presenta amenazas de desabastecimiento.
- Gestión financiera: Los gremios productivos pidieron apoyo crediticio al Banco Central del Paraguay para refinanciar deudas del sector.






