El príncipe Enrique denunció este miércoles el accionar de fotógrafos que acecharon las instalaciones educativas de sus hijos en territorio británico. La advertencia pública surgió luego de que vigilantes detectaran a dos sujetos merodeando el perímetro de la institución a la que asisten Archie y Lilibet. El hecho reabre el debate sobre los límites de la cobertura periodística y la seguridad de los menores vinculados a la corona británica.
Alerta por la presencia de fotógrafos en el colegio
De acuerdo con las declaraciones brindadas por un portavoz oficial del príncipe Enrique, dos individuos con mochilas fueron vistos mientras vigilaban el predio escolar e intentaban mirar hacia el patio interior. La custodia privada y los trabajadores de la institución advirtieron la presencia sospechosa de estos hombres, quienes recorrían los límites de la propiedad con intenciones de captar imágenes de los niños.
El representante del duque subrayó que existe una línea muy clara entre las labores de prensa regulares y el asedio a recintos infantiles. En ese sentido, calificó la maniobra de los reporteros gráficos como un acto imprudente que vulnera de manera frontal la privacidad de los menores mientras realizan sus actividades formativas habituales.
Un retorno al Reino Unido marcado por medidas de seguridad
La familia volvió a Inglaterra el pasado 26 de agosto tras haber residido cerca de seis años en California, Estados Unidos. Los pequeños Archie, de 7 años, y Lilibet, de 5 años, iniciaron el periodo académico en septiembre, aunque debieron modificar su lugar de estudios a los dos días a raíz de las complicaciones viales que enfrentaba la escolta personal para resguardar los traslados cotidianos.
El príncipe Enrique, de 42 años, y Meghan Markle, de 45 años, fijaron su nuevo hogar en la región campestre de Cotswolds. Pese al incidente, el hijo menor de Carlos III manifestó recientemente en una entrevista televisiva que los niños se encuentran contentos con su rutina escolar y celebró la posibilidad de que sus descendientes crezcan conectados con su tierra natal.
Disputas de protección y antecedentes de la familia real
El reclamo por el asedio mediático revive un historial trágico para la realeza británica. La madre del príncipe Enrique, la princesa Diana de Gales, perdió la vida el 31 de agosto de 1997 en París durante un choque automovilístico mientras varios motociclistas intentaban fotografiarla junto a Dodi Al-Fayed. Este antecedente fundamenta el celo permanente del noble sobre la integridad de su círculo íntimo.
Desde que abandonaron sus compromisos institucionales con la monarquía en 2020, la pareja dejó de contar con la custodia del Estado británico. Aunque recurren a guardaespaldas privados para sus movimientos, el duque mantiene un pedido formal ante las autoridades gubernamentales para que le restablezcan la seguridad policial oficial durante sus estancias en el país.
En el plano familiar, Carlos III y la reina Camila compartieron un encuentro en Londres con Enrique, Meghan y sus dos nietos el pasado 10 de julio, marcando el primer acercamiento presencial tras cuatro años de distanciamiento agravado por la publicación del libro autobiográfico del príncipe.
Datos clave
- Denuncia formal: La representación del príncipe Enrique condenó la vigilancia que realizaron dos reporteros en el perímetro del colegio de sus hijos.
- Regreso familiar: Los duques de Sussex y sus dos niños volvieron a residir en Inglaterra a finales de agosto de 2026 tras seis años en Estados Unidos.
- Reclamo vigente: La familia cuenta con agentes de seguridad privada, pero insiste en la restitución del resguardo policial británico.






