El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, autorizó que los recursos extraordinarios del Estado financien gastos habituales en salud, educación y justicia dentro del presupuesto de Ecuador para el ejercicio fiscal 2027. La disposición fue oficializada a través del Decreto Ejecutivo 527, firmado en Guayaquil, en momentos en que la administración central prepara la proforma presupuestaria general. Con este mecanismo legal, el Ejecutivo busca garantizar el funcionamiento básico de áreas prioritarias ante la falta de recaudación ordinaria suficiente.
Alcance legal y marco del presupuesto de Ecuador
El fundamento normativo de la resolución presidencial descansa en el artículo 286 de la Constitución ecuatoriana. Esta regla establece que las erogaciones permanentes deben solventarse con ingresos permanentes, pero admite excepciones para los rubros de salud, educación y administración de justicia. El decreto presidencial instruye al Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo a integrar esta salvedad técnica en el armado del plan de gastos de 2027.
En las cuentas públicas ecuatorianas, los ingresos permanentes provienen esencialmente de la recaudación tributaria regular. Por el contrario, los ingresos no permanentes comprenden beneficios no recurrentes, como rentas petroleras adicionales o recursos extraordinarios. La medida presidencial permite usar esas partidas volátiles para abonar salarios y servicios fijos, aunque no define montos puntuales ni certifica un incremento en el dinero asignado a las instituciones beneficiadas.
Antecedentes fiscales y presiones de la deuda
Esta decisión repite una estrategia aplicada en el periodo anterior inmediato. El 30 de octubre de 2025, el mandatario suscribió el Decreto Ejecutivo 199 para habilitar el mismo procedimiento en el año fiscal 2026. Según las evaluaciones del Banco Central del Ecuador sobre aquel ejercicio, la diferencia entre ingresos y gastos permanentes alcanzó los USD 1.802 millones, dado que los gastos fijos sumaban USD 23.482 millones frente a recaudaciones por USD 21.680 millones.
El organismo financiero advirtió en ese análisis que recurrir a deuda o fondos temporales para cubrir gastos operativos eleva las obligaciones futuras por intereses y debilita la sostenibilidad fiscal a mediano plazo. Dicho plan presupuestario previo calculaba un déficit fiscal total de USD 5.414 millones. La nueva medida intenta sortear este desajuste mientras el país busca cumplir los compromisos firmados con el Fondo Monetario Internacional, que fijan para 2027 una meta de déficit fiscal cercana al 0,9 % del producto interno bruto.
Proyecciones económicas y debate parlamentario
El gobierno ecuatoriano afronta tensiones en su tesorería debido a las deudas pendientes con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, la fluctuación del barril de crudo y las posibles secuelas económicas asociadas al fenómeno de El Niño. Los registros de ejecución presupuestaria hasta octubre de 2026 revelaron que salud y educación habían ejecutado cerca del 36 % y 46 % de sus recursos asignados, lo que equivale a USD 2.013 millones y USD 3.588 millones respectivamente.
La Asamblea Nacional de Ecuador deberá recibir el proyecto de la proforma presupuestaria general para su respectivo debate y dictamen. El parlamento tiene la facultad de analizar las partidas propuestas y revisar la legalidad de los recursos extraordinarios incorporados para sostener las obligaciones estatales continuas. El impacto que esta flexibilización tendrá sobre la estabilidad financiera dependerá de los números finales que el Ejecutivo envíe al legislativo.
Datos clave
- Decreto 527: El presidente Daniel Noboa firmó la norma en Guayaquil para permitir que ingresos no recurrentes financien salud, educación y justicia en 2027.
- Amparo constitucional: La medida se apoya en el artículo 286 de la Constitución de Ecuador, que habilita financiar gastos prioritarios con recursos excepcionales.
- Antecedente continuo: En octubre de 2025 se emitió un decreto idéntico para 2026, año que presentó una brecha de USD 1.802 millones entre ingresos y egresos permanentes.
- Compromiso externo: El plan fiscal busca alinearse con las metas del Fondo Monetario Internacional, que exigen un déficit fiscal de aproximadamente 0,9 % del PIB.






