Dos policías detenidos en Nicaragua enfrentan cargos de homicidio tras el fallecimiento de un motociclista de 21 años en la ciudad de Managua. El hecho se desencadenó tras una persecución en la vía pública durante la noche del jueves 22 de octubre. La institución policial confirmó el arresto de ambos agentes y su inmediata desvinculación administrativa.
La persecución y el operativo en las calles de Managua
De acuerdo con la información divulgada por la Policía Nacional nicaragüense, el incidente se originó aproximadamente a las 20:30 horas en las cercanías de la rotonda Universitaria Rigoberto López Pérez. En ese punto, ubicado en la vía que conduce al Estadio Nacional de Fútbol, se desplazaban en una motocicleta Pedro Pablo Sevilla Vega, de 21 años, junto a Stiven Josué Guido Reyes, de 18 años. Ambos circulaban utilizando cascos de seguridad reglamentarios.
Los uniformados realizaron una señal de detención a unos 200 metros al oeste de la mencionada rotonda. Según el comunicado institucional, los ocupantes del biciclo no detuvieron su marcha y continuaron su trayecto, lo que desató una persecución policial con dirección a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.
El seguimiento concluyó en el Distrito 1 de Managua, en las inmediaciones de la ermita de Santo Domingo. En ese sector, los agentes alcanzaron a los jóvenes y procedieron a agredirlos físicamente, según admitió la propia autoridad de seguridad ciudadana en su reporte preliminar sobre los acontecimientos.
Dictamen médico y confirmación del fallecimiento
Posteriormente a la intervención policial, allegados a Sevilla Vega acudieron al sitio para asistirlo y trasladarlo de urgencia hacia un centro asistencial de la capital. No obstante, al ingresar a las instalaciones hospitalarias, los profesionales de la salud confirmaron que el joven de 21 años ya no presentaba signos vitales.
El cuerpo fue remitido de inmediato al Instituto de Medicina Legal con el objetivo de establecer con precisión técnica el motivo del deceso. La autopsia practicada por los médicos forenses determinó que la causa de muerte correspondió a un trauma contundente, derivado de golpes o impactos provocados por elementos rígidos.
Asimismo, las autoridades sanitarias y policiales constataron que el acompañante de la víctima, Stiven Guido Reyes, también presentaba lesiones corporales sufridas durante el procedimiento. La documentación oficial no aclaró si los uniformados emplearon armas de reglamento ni especificó la cantidad exacta de personal involucrado en el procedimiento.
Situación judicial de los policías detenidos en Nicaragua
Los agentes involucrados fueron identificados oficialmente como Humberto C. y Kenner D., a quienes se les abrió una causa penal bajo la figura de presunto homicidio. La Jefatura de la Policía Nacional resolvió la baja deshonrosa inmediata de ambos funcionarios para que queden sometidos a los tribunales de justicia civil.
Con esta decisión disciplinaria, los dos policías detenidos en Nicaragua comparecerán ante el Ministerio Público para responder por el presunto uso desproporcionado de la fuerza. El marco jurídico nicaragüense contempla sanciones severas para los miembros de las fuerzas del orden que cometen abusos en el ejercicio de sus funciones.
La resolución institucional que pesa sobre los policías detenidos en Nicaragua refleja la gravedad de las acusaciones presentadas por los familiares y testigos. La investigación penal en curso buscará esclarecer la cronología completa de los sucesos y definir las responsabilidades individuales de cada procesado en la muerte del joven.
Datos clave
- Víctima fatal: Pedro Pablo Sevilla Vega, de 21 años, falleció a causa de un trauma contundente tras ser alcanzado por los agentes.
- Agentes procesados: Humberto C. y Kenner D. fueron arrestados, separados de la fuerza pública con baja deshonrosa e imputados por homicidio.
- Lugar del hecho: La persecución inició en la rotonda Universitaria Rigoberto López Pérez y concluyó cerca de la ermita de Santo Domingo, en Managua.
- Acompañante lesionado: Stiven Josué Guido Reyes, de 18 años, sobrevivió a las agresiones físicas registradas durante el operativo policial.






