La pobreza infantil en Paraguay registró un descenso en los últimos años al pasar de alrededor del 35% al inicio del actual mandato a una franja de entre el 28% y el 29%, según datos oficiales. El titular del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (MINNA), Walter Gutiérrez, expuso estas mediciones tras la sesión del Gabinete Social realizada en Asunción. De acuerdo con el informe gubernamental, aproximadamente 160.000 menores de 18 años lograron salir de dicha franja sobre un universo total cercano a 1,8 millones de niños y adolescentes en el territorio nacional.
Aunque las estadísticas muestran un progreso cuantitativo, los desafíos estructurales continúan siendo amplios para garantizar condiciones de bienestar dignas y duraderas en los hogares más vulnerables del país.
Programas de asistencia y contención nutricional
Dentro de las medidas implementadas para combatir la pobreza infantil en Paraguay, el Poder Ejecutivo señaló el impacto de planes de alimentación escolar y primera infancia. Entre ellos sobresale Hambre Cero, enfocado en asegurar el almuerzo escolar cotidiano, favorecer la permanencia educativa y aliviar el gasto diario de las familias más necesitadas.
Por su parte, el proyecto Semillas del Futuro apunta a la primera infancia mediante visitas a domicilio, estímulo precoz, promoción de la lectura, contención psicopedagógica y facilitación de documentos de identidad. A estas acciones se suma el Programa Ampliado de Nutrición Infantil (PANI), que brinda cobertura a más de 100.000 beneficiarios entre niños y madres en periodo de gestación. Todas estas iniciativas son coordinadas de forma conjunta entre más de 25 entidades públicas bajo la órbita del Gabinete Social.
Las cifras estructurales del INE y la brecha territorial
El Instituto Nacional de Estadística (INE) aporta una mirada técnica que complementa el análisis de la pobreza infantil en Paraguay. En mediciones previas correspondientes a 2024, el INE determinó que el 29,5% de las personas de 0 a 17 años padecía privaciones socioeconómicas, combinando un 6,7% en pobreza extrema y un 22,8% en pobreza moderada.
El informe oficial del INE evidenció que las disparidades territoriales son profundas en el territorio paraguayo. Mientras que en las zonas urbanas la pobreza extrema afectó al 3,5% de la infancia, en las áreas rurales el nivel se elevó hasta el 11,1%, lo que refleja una mayor vulnerabilidad en el interior del país. Estos indicadores, actualizados posteriormente a través de la Encuesta Permanente de Hogares Continua de 2025, evidencian que el acceso al agua potable, salud, educación e infraestructura sigue siendo marcadamente desigual.
Retos para la sostenibilidad económica de las familias
Diversos analistas sociales destacan que superar los márgenes monetarios no asegura de forma automática la plena vigencia de derechos esenciales. Una recesión, la pérdida imprevista del empleo familiar o emergencias climáticas pueden empujar nuevamente a estos menores a la carencia alimentaria. Para consolidar el retroceso de la pobreza infantil en Paraguay, se requiere fortalecer la calidad de los servicios básicos y brindar estabilidad laboral a los adultos a cargo de los hogares.
Datos clave
- 160.000 niños y adolescentes salieron de la pobreza monetaria en el último trienio, según el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia.
- Descenso del índice general, que cayó desde aproximadamente un 35% al inicio de la administración hasta ubicarse entre el 28% y el 29%.
- Desigualdad rural y urbana, donde la pobreza extrema infantil rural (11,1%) triplica ampliamente a la registrada en los centros urbanos (3,5%).
- Articulación estatal a través del Gabinete Social con programas como Hambre Cero, PANI y Semillas del Futuro.






