El hallazgo sin vida de un pescador arrastrado por río en el departamento salvadoreño de Sonsonate cerró una angustiosa búsqueda que movilizó a rescatistas y pobladores durante casi cincuenta horas. Las autoridades locales confirmaron la localización de Saúl Enrique Rodríguez Pérez, de veintitrés años, en la desembocadura de la bocana Las Marías, situada en el distrito costero de Acajutla. El joven había desaparecido el pasado lunes tras verse sorprendido por una violenta correntada en el río Sucio, en medio de las intensas lluvias que azotan la región.
Circunstancias de la repentina crecida en Sonsonate
De acuerdo con los testimonios recabados por las brigadas de auxilio, la víctima se encontraba desarrollando tareas de pesca artesanal en compañía de otros pobladores en el cantón El Zarzal, perteneciente a Santo Domingo de Guzmán. En cuestión de pocos segundos, una brusca repunta generada por los acumulados pluviales en las zonas altas del cauce incrementó desmedidamente el nivel hídrico.
Aunque las demás personas que acompañaban al joven lograron reaccionar con rapidez para trepar hacia sectores más elevados, la fuerza del torrente envolvió al muchacho antes de que pudiera ponerse a salvo. La violencia del caudal terminó desplazándolo a lo largo de varios kilómetros, sin que sus compañeros pudieran asistirlo ante la magnitud intempestiva del agua.
El operativo de rescate del pescador arrastrado por río
Apenas conocida la alerta por el pescador arrastrado por río, los integrantes del Sistema Nacional de Protección Civil desplegaron un amplio dispositivo que abarcó brigadas de socorristas y voluntarios locales. Las tareas se extendieron de forma continua por tres jornadas a lo largo de la cuenca, peinando las márgenes y sectores de difícil acceso bajo condiciones meteorológicas complejas.
La movilización comunitaria en torno al pescador arrastrado por río reflejó la solidaridad vecinal en momentos críticos. Diversas instituciones de auxilio coordinaron esfuerzos por tierra y agua para rastrear cada tramo del afluente, enfrentando terrenos inestables y lodazales provocados por el temporal.
El rastrillaje concluyó el miércoles por la tarde cuando las cuadrillas divisaron los restos en la zona litoral de Acajutla, a una distancia considerable del sitio del incidente. La fuerza del agua arrastró el cuerpo a través del río Sucio hasta su desembocadura marina, demostrando la peligrosidad extrema que adquieren los cursos hídricos durante eventos de precipitaciones severas.
El impacto de los fenómenos climáticos y la alerta oficial
El fallecimiento de Rodríguez Pérez se produjo en un escenario de fuerte inestabilidad atmosférica, propiciado por bajas presiones y sistemas depresionarios que azotan el territorio salvadoreño. Estos episodios provocan una rápida saturación de los suelos en las partes elevadas y volcánicas, lo que dispara descargas fluviales repentinas en las cuencas bajas, incluso cuando en esos lugares no se perciben aguaceros fuertes en ese instante.
Frente a este panorama, las autoridades de emergencia reiteraron a la ciudadanía la prohibición terminante de cruzar o acercarse a ríos, arroyos o quebradas durante la temporada de lluvias. Del mismo modo, instaron a suspender cualquier actividad recreativa, laboral o de pesca cerca de las orillas para prevenir tragedias. La continua vigilancia comunitaria y el respeto a las advertencias oficiales resultan determinantes para salvaguardar vidas frente al rigor del clima.
Datos clave
- Víctima identificada: Saúl Enrique Rodríguez Pérez, de veintitrés años, fue hallado sin vida tras ser llevado por la corriente en Sonsonate.
- Lugar del hallazgo: El cuerpo apareció en la bocana Las Marías, en Acajutla, a decenas de kilómetros del punto inicial de la crecida.
- Causa meteorológica: Sistemas de baja presión provocaron lluvias torrenciales y repuntas repentinas en los cauces fluviales.
- Advertencia vigente: Protección Civil instó a suspender la pesca y evitar acercarse a ríos crecidos durante el temporal.






