La persecución hacia los periodistas de Nicaragua sumó 38 agresiones documentadas durante el tercer trimestre de 2026, según reveló un informe presentado por la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED). El reporte detalló que las amenazas sistemáticas, la vigilancia digital y la precariedad económica asedian tanto a quienes intentan ejercer la profesión dentro del país centroamericano como a quienes se vieron forzados a desplazarse a otras naciones.
El estudio elaborado por el organismo identificó 33 episodios correspondientes a agresiones verbales, escritas y mediante canales digitales. Asimismo, la investigación constató dos casos de violencia tecnológica y tres nuevos hechos de desplazamiento forzado. De acuerdo con el informe, el 87 % de estas hostilidades fue perpetrado por actores no estatales, aunque los expertos advierten que las cifras totales podrían ser mayores debido a la reticencia de las víctimas a denunciar formalmente por temor a represalias mayores.
Riesgo transnacional para los periodistas de Nicaragua
Desde el año 2018, la crisis política e institucional empujó al exilio a no menos de 313 periodistas y trabajadores de la comunicación en territorio nicaragüense. Pese a haber cruzado las fronteras, los profesionales continúan expuestos al acoso transnacional y a presiones constantes sobre sus parientes que permanecen en suelo natal.
Frente a este escenario de vulnerabilidad, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concedió el 20 de septiembre medidas cautelares a diez comunicadores exiliados en Costa Rica. Entre las personas amparadas figura Aníbal Toruño Jirón, director del medio DaríoMedios Internacional, junto a integrantes de su equipo laboral y familiares directos. La CIDH remarcó que las medidas adoptadas hasta ahora resultan insuficientes para desactivar el peligro inminente contra la integridad física de estos profesionales.
Obstáculos legales y precariedad en el exilio
Las dificultades económicas y burocráticas representan otro desafío crítico para la supervivencia del periodismo independiente. Al menos 14 comunicadores radicados en Costa Rica perdieron sus empleos durante el último trimestre, mientras el Instituto de Prensa y Libertad de Expresión (Iplex) debió suspender un fondo de asistencia financiera de emergencia destinado al sector.
La falta de resoluciones definitivas sobre los pedidos de refugio impide el ingreso regular al mercado de trabajo formal. Los reporteros sufren trabas burocráticas para obtener registros tributarios y facturar sus servicios, lo que agrava la falta de ingresos. Al mismo tiempo, la justicia costarricense cerró las investigaciones judiciales de cuatro comunicadores en riesgo a través de notificaciones emitidas por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Ministerio Público.
Censura digital e intimidaciones sistemáticas
El hostigamiento hacia los periodistas de Nicaragua también abarca ofrecimientos para regresar al país a cambio de abandonar la labor informativa, así como ataques informáticos directos contra las plataformas de noticias. En agosto, DaríoMedios Internacional sufrió una embestida digital que provocó la suspensión temporal de su canal en YouTube y recurrentes intentos de vulneración a su portal informativo.
Datos clave
- La Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED) documentó 38 agresiones contra reporteros y medios entre julio y septiembre de 2026.
- Más de 313 trabajadores de prensa debieron exiliarse de Nicaragua a partir del estallido social de 2018.
- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictó medidas cautelares en favor de diez personas radicadas en Costa Rica por riesgo a su vida.
- La precariedad laboral golpea a la prensa independiente, con al menos 14 comunicadores desocupados recientemente en el exterior y trabas para tramitar el refugio formal.






