La polémica pasarela de Pedrozo quedó despojada de sus ascensores mecánicos durante la tarde del viernes, luego de constantes cuestionamientos ciudadanos por fallas en su funcionamiento. Las estructuras electromecánicas fueron desmontadas por cuadrillas de operarios en el kilómetro 47 de la ruta PY02, en la jurisdicción de Ypacaraí. La medida deja en suspenso la promesa de accesibilidad universal para los pobladores que deben sortear a diario esta transitada vía internacional.
El equipamiento había sido dispuesto como una solución paliativa por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, tras la clausura del cruce semafórico. Dicha intersección fue escenario el pasado 15 de agosto de un trágico percance vial con derivación fatal múltiple, siniestro que reabrió el debate sobre la seguridad en la zona.
Desmonte de los elevadores tras continuos reclamos
Desde su habilitación, el dispositivo electromecánico evidenció severos inconvenientes de diseño e ingeniería que impidieron su normal aprovechamiento. Los vecinos del área denunciaron desde un principio que los elevadores nunca operaron adecuadamente. En inspecciones televisivas públicas se constató la presencia de un desnivel entre la acera y el acceso de la cabina, defecto que inutilizaba la rampa para personas con discapacidad motriz.
Incluso adultos mayores de la compañía reportaron trabas para utilizarlos, debido a que el personal a cargo limitaba el paso exclusivamente a sillas de ruedas. La instalación formaba parte de una adenda contractual refrendada a finales de 2024 entre la cartera ministerial y la firma concesionaria Rutas del Este. Dicho acuerdo contempló una inversión calculada en 714.419 dólares para infraestructuras peatonales dentro del trazado vial.
Buses de traslado provisorio en la pasarela de Pedrozo
Para contrarrestar el impacto del retiro de las máquinas, se mantuvieron operativos los medios de transporte complementarios asignados al cruce. Dos furgonetas tipo minibús continúan realizando traslados de habitantes de una margen a otra del trayecto. A este esquema se incorporó una unidad de mayor capacidad perteneciente al consorcio concesionario, provista de una plataforma para pasajeros con movilidad reducida.
Los choferes encargados de este servicio rotan en turnos diarios que brindan cobertura durante casi 24 horas continuas. La asistencia beneficia especialmente a niños, adolescentes y trabajadores que cruzan diariamente por la pasarela de Pedrozo hacia sus centros educativos y puestos laborales. Varios usuarios manifestaron conformidad con el circuito de traslado en colectivos, al considerar que cruzar a pie la transitada cinta asfáltica representaba un riesgo latente para la vida.
La problemática vial en el descenso del cerro Caacupé
La pronunciada pendiente de la serranía de Caacupé representa un punto crítico recurrente para el parque automotor de gran porte que ingresa a Cordillera y Central. En este mismo tramo crítico, una rampa de frenado de emergencia habilitada en el kilómetro 48,3 evitó recientemente un desastre al contener a un camión que experimentó fallas mecánicas en su sistema de desaceleración.
El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, entidad estatal responsable de planificar y fiscalizar la infraestructura vial nacional, aún no comunicó oficialmente si los elevadores desmontados serán reemplazados por mecanismos de mayor porte y fiabilidad técnica, o si la estructura se mantendrá de manera definitiva sin equipamiento de elevación mecánica.
Datos clave
- Retiro de infraestructura: Cuadrillas operativas desmontaron los ascensores ubicados en la pasarela peatonal de Pedrozo tras reiteradas fallas mecánicas e inaccesibilidad real.
- Inversión comprometida: La adenda suscrita con la concesionaria Rutas del Este implicó un desembolso fijado en 714.419 dólares para la construcción de la pasarela.
- Servicio de contingencia: Permanecen en funcionamiento dos minibuses y un colectivo equipado con rampa hidráulica para trasladar a los transeúntes de lado a lado.






