La visita del papa León XIV en Uruguay marcó un momento histórico durante su multitudinaria misa en la ciudad de Paysandú este sábado. Ante decenas de miles de personas, el obispo de Roma destacó las tradiciones locales y exhortó a la ciudadanía a edificar puntos de encuentro fraternos en un contexto de creciente laicismo.
El pontífice encabezó la celebración religiosa en el parque París Londres, ubicado en el litoral noroeste del país sudamericano, en un área fronteriza conectada mediante un viaducto internacional con la vecina provincia argentina de Entre Ríos. Durante su homilía, articuló su prédica alrededor de tres elementos representativos del entorno geográfico y cultural: los puentes, los palmares y la tradicional infusión rioplatense.
La homilía del papa León XIV en Uruguay y los símbolos regionales
Al reflexionar sobre la espiritualidad comunitaria, el pontífice situó a la bebida compartida como un testimonio vivo de fraternidad cotidiana. En sus palabras hacia los presentes, señaló que el mate "nos enseña a compartir y a estar juntos, a estrechar los lazos que nos unen y hermanan", describiéndolo además como una manifestación auténtica de hospitalidad, cercanía e integración social.
Asimismo, el líder católico convocó a la feligresía a no replegarse y a sostener con convicción sus principios éticos y espirituales. Frente a la muchedumbre, remarcó la necesidad de prepararse con solidez formativa para dar razones de la esperanza religiosa a quien lo solicite, evitando caer en corrientes doctrinales ajenas a la tradición evangélica.
Un itinerario pastoral por el Cono Sur tras casi cuatro décadas
El periplo continental del sumo pontífice contempla doce jornadas de actividades públicas y encuentros oficiales en distintas naciones de América del Sur. Su llegada a territorio oriental representa el primer desembarco de un sucesor de Pedro en esa república desde la histórica visita protagonizada por Juan Pablo II en 1988.
En las etapas preliminares del recorrido en la capital uruguaya, el mandatario anfitrión Yamandú Orsi acompañó al visitante en la céntrica plaza Independencia de Montevideo. Posteriormente, la caravana se trasladó hacia el interior para tomar contacto directo con comunidades del litoral del río Uruguay, donde unas 40.000 personas acudieron pese a las condiciones climáticas desfavorables de la madrugada.
El contraste religioso regional y el fervor popular
La presencia del papa León XIV en Uruguay reviste una particular significación debido al perfil secular del territorio anfitrión. Datos de la corporación Latinobarómetro señalan que apenas el 35% de los ciudadanos de ese país profesa el credo católico, ubicándolo como el índice más reducido de todo el continente.
Esta proporción contrasta de forma notable con los registros de otros países de la cuenca del Plata y de la región. En Paraguay, por ejemplo, la adhesión a la Iglesia católica lidera las estadísticas continentales con un 82% de creyentes declarados, seguido por México con un 69%, lo que resalta la singularidad del mapa de creencias sudamericano.
Equipados con abrigos ligeros, asientos plegables y recipientes térmicos, los devotos congregados en Paysandú respondieron al mensaje papal que instó a superar divisiones ideológicas y tender lazos de convivencia pacífica en toda la sociedad.
Datos clave
- Primera visita en 38 años: El papa León XIV concretó la primera presencia papal en territorio uruguayo desde el viaje apostólico realizado en 1988.
- Convocatoria multitudinaria: Alrededor de 40.000 fieles participaron en la misa campal desarrollada en el parque París Londres de Paysandú.
- Símbolo de fraternidad: La homilía ensalzó al mate como un elemento de unión que fortalece la convivencia y la acogida mutua.
- Contexto de secularización: La visita se desarrolló en la nación más laica de la región, donde solo un tercio de la población manifiesta profesar el catolicismo.






