La histórica gira del papa León en Uruguay tuvo su jornada más multitudinaria este sábado con una vigilia de oración en el Estadio Centenario de Montevideo. Alrededor de 70.000 personas se congregaron en el mítico recinto deportivo para acompañar al pontífice en su segundo día de actividades oficiales en el país vecino. El encuentro marcó el regreso de un obispo de Roma a suelo oriental tras casi cuatro décadas de ausencia.
El pontífice recorrió las instalaciones a bordo del papamóvil mientras los asistentes coreaban cánticos de bienvenida. La previa estuvo acompañada por diversas expresiones artísticas y testimonios de vida, entre ellos la presentación del cantante local Lucas Sugo. La actividad formó parte de un itinerario pastoral de doce jornadas previsto para el Cono Sur.
El mensaje del papa León en Uruguay ante la secularización
Durante su prédica principal, el pontífice abordó de manera directa la profunda laicidad que caracteriza a la sociedad uruguaya, donde el Estado y la Iglesia permanecen formalmente separados desde la reforma constitucional de 1919. Señaló que en diversas comunidades la fe ha dejado de transmitirse de forma espontánea entre generaciones y describió un contexto marcado por una creciente indiferencia religiosa cotidiana.
Frente a este panorama, instó a los creyentes a perseverar en sus convicciones éticas y espirituales sin desanimarse por constituir una minoría practicante. Manifestó que la rectitud moral y la búsqueda de justicia implican costos que deben asumirse con entereza. Asimismo, remarcó que el perdón no debe entenderse como una derrota, sino como un pilar fundamental del Evangelio en tiempos de desencanto.
Testimonios juveniles y metáforas futboleras
La ceremonia incluyó relatos personales de jóvenes provenientes de distintos puntos del territorio uruguayo. Una de las intervenciones más conmovedoras estuvo a cargo de Valentina, una joven de 20 años de Paysandú que superó graves quemaduras tras un accidente y un largo proceso médico. Otros asistentes expusieron ante el pontífice las dudas y la soledad que experimentan al profesar su fe en entornos laicos.
Por su parte, el arzobispo de Montevideo, cardenal Daniel Sturla, recurrió a la jerga deportiva para celebrar la convocatoria dentro del templo del fútbol uruguayo. En ese sentido, calificó la llegada papal como un verdadero logro colectivo para la grey católica local. El pontífice respondió a las inquietudes tomando como referencia el ejemplo bíblico de Belén, recordando que la pequeñez numérica no disminuye el valor social ni espiritual de una comunidad.
Un itinerario sudamericano de alto impacto regional
Esta escala representa la primera visita pastoral de un pontífice a Uruguay desde mayo de 1988, cuando Juan Pablo II recorrió la nación rioplatense. En las jornadas previas en Montevideo y el litoral del río Uruguay, el mandatario vaticano mantuvo reuniones institucionales con el presidente Yamandú Orsi y evocó la figura del prócer José Gervasio Artigas.
La estadía en territorio uruguayo constituye el punto de partida de un periplo regional que continuará en Argentina y Perú. Por su cercanía geográfica e histórica, los acontecimientos vinculados a la presencia del papa León en Uruguay despiertan un marcado interés en el público de Paraguay, atento al desarrollo de los viajes apostólicos en la cuenca del Plata.
Datos clave
- Convocatoria masiva: Cerca de 70.000 fieles y más de 6.000 acreditados colmaron las tribunas del Estadio Centenario de Montevideo.
- Hito histórico: Se trata del primer viaje de un papa a Uruguay desde la visita de Juan Pablo II en 1988.
- Mensaje central: El pontífice reflexionó sobre la secularización del país y alentó a los creyentes a mantener viva su práctica religiosa.
- Gira sudamericana: La actividad formó parte de un periplo de doce días por el Cono Sur que abarcará también Argentina y Perú.






