La consolidación de un nuevo orden mundial parece acelerarse ante las transformaciones geopolíticas globales y el desgaste del esquema hegemónico liderado históricamente por Washington. Así lo planteó el periodista y abogado paraguayo Benjamín Fernández Bogado al evaluar las repercusiones de la última Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada en Nueva York. De acuerdo con el analista, el modelo tradicional de gobernanza internacional muestra señales claras de agotamiento frente a un escenario de tensiones cambiantes.
La decadencia de la Pax Americana y el papel de la ONU
Durante décadas, la denominada Pax Americana sostuvo un entramado militar, económico y diplomático bajo la conducción indiscutida de los Estados Unidos. Sin embargo, Fernández Bogado puntualizó que este ciclo histórico concluye mientras la propia Organización de las Naciones Unidas evidencia una marcada pérdida de eficacia resolutiva. Las instituciones multilaterales creadas a mediados del siglo pasado enfrentan dificultades crecientes para arbitrar controversias entre potencias y contener crisis internacionales complejas.
El analista remarcó que las intervenciones diplomáticas en la sede de Naciones Unidas reflejaron esta fractura del multilateralismo. Según su lectura, las advertencias del mandatario estadounidense Donald Trump respondieron tanto a objetivos de política doméstica como a una postura de fuerza discursiva. No obstante, esa oratoria contundente no siempre logra traducirse en resultados prácticos tangibles en los tableros de negociación exterior.
Transición hacia un nuevo orden mundial y la disputa regional
El avance hacia un nuevo orden mundial se caracteriza por una redistribución de influencias en la que Estados Unidos parece replegarse hacia el continente americano. En lugar de sostener costosos compromisos en teatros de conflicto lejanos de Europa o Asia, Washington prioriza asegurar su dominio sobre el hemisferio occidental. Esta reorientación estratégica redefine la relación con los gobiernos de América Latina en función de conveniencias económicas directas.
Dentro de este esquema pragmático se inscribe el trato hacia Venezuela y la figura de Delcy Rodríguez. Para el especialista, las necesidades materiales y energéticas pasan a prevalecer sobre las divergencias doctrinarias o los cuestionamientos institucionales. Dicha postura pragmática indica que la utilidad estratégica de un régimen adquiere mayor peso para la Casa Blanca que la legitimidad de su origen democrático.
Recursos estratégicos de Sudamérica ante la pugna global
El continente sudamericano concentra minerales y pasos logísticos esenciales que despiertan el interés inmediato de los centros de poder internacional. Recursos como el litio boliviano, el cobre ecuatoriano y las inversiones chinas en el megapuerto de Chancay en Perú configuran un terreno de intensa competencia bilateral entre Beijing y Washington. Esta rivalidad convierte a los países de la región en piezas codiciadas para las cadenas de suministro mundiales.
Frente a este cuadro, el periodista paraguayo insistió en que el destino político de las naciones debe definirse sin interferencias exteriores. En el caso venezolano, remarcó que la ciudadanía tiene que resolver su porvenir en elecciones libres y soberanas, rechazando tutelajes de potencias occidentales u orientales. Paralelamente, destacó la postura del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien defendió la primacía del derecho internacional en el foro multilateral.
El desafío de la autonomía regional ante Washington
La advertencia central de Fernández Bogado radica en el riesgo de que la potencia del norte retome una visión intervencionista severa sobre sus vecinos. Al calificar históricamente a la región como su zona de resguardo exclusivo, cualquier desafío a sus intereses podría suscitar presiones diplomáticas o medidas de fuerza. En este contexto, un nuevo orden mundial todavía indefinido expone a los Estados medianos a negociar con prudencia en un tablero multipolar inestable.
Datos clave
- Agotamiento hegemónico: El análisis sostiene que la Pax Americana y la eficacia de la ONU llegaron a un ciclo de declive terminal.
- Repliegue estratégico: Estados Unidos focaliza su influencia sobre América Latina para resguardar recursos como el litio y el cobre frente a la expansión de China.
- Pragmatismo diplomático: Washington prioriza sus intereses materiales por encima de las afinidades ideológicas o las condiciones de origen de los mandatarios regionales.
- Soberanía y elecciones: La determinación del rumbo político de países como Venezuela corresponde a la voluntad popular en urnas y sin tutelaje extranjero.





