Una mujer declarada muerta en el Hospital Regional de Pedro Juan Caballero presentó signos de vida mientras era preparada para su velatorio en una casa de sepelios de dicha localidad del departamento de Amambay. El hecho ocurrió durante la noche del jueves, luego de que los médicos del centro asistencial público certificaran el deceso y entregaran los documentos a sus familiares. Tras advertir la situación, los presentes la derivaron de urgencia nuevamente al centro médico, donde permanece en estado delicado.
La reacción en la sala velatoria y el reingreso hospitalario
La paciente afectada fue identificada como Gregoria Aparecida Ovelar de Brizuela, de 51 años, quien había sido internada previamente en el centro asistencial público cabecera de la capital departamental. De acuerdo con los documentos médicos emitidos a las 20:20 horas, el personal de blanco expidió el certificado de defunción por un paro atribuido a un infarto. En las primeras notas locales se barajaron diagnósticos contrapuestos de infarto de miocardio e infarto mesentérico.
Con la autorización formal en mano, la familia coordinó el traslado de los restos hasta las instalaciones de la empresa Pax Amambay para dar inicio a las exequias fúnebres. En pleno proceso de acondicionamiento del cuerpo, los trabajadores del establecimiento funerario notaron con asombro que la mujer abrió los ojos y presentaba una respiración activa. De inmediato se convocó a un equipo de rescate para su traslado al área de urgencias.
Al ingresar por segunda ocasión al establecimiento sanitario, el personal de guardia constató la presencia de pulso y la internó de urgencia. Con el transcurso de las horas, los médicos resolvieron su traslado a la Unidad de Terapia Intensiva debido a la gravedad de su cuadro general. Actualmente, la afectada continúa bajo pronóstico reservado mientras los profesionales monitorean sus signos vitales.
Reclamos familiares y tensión en el centro asistencial
El episodio desató escenas de extrema angustia e indignación entre los familiares que aguardaban el féretro en el lugar. Los allegados de la mujer declarada muerta por error exigieron respuestas inmediatas a las autoridades médicas sobre la forma en que se constató el supuesto fallecimiento sin agotar los protocolos de reanimación y verificación clínica.
Ante el ambiente de conmoción y las quejas de los parientes en los pasillos de urgencias, efectivos de la Policía Nacional acudieron a la sede hospitalaria para custodiar el área y prevenir eventuales incidentes. La presencia policial permitió canalizar los testimonios de los involucrados mientras las autoridades administrativas iniciaban los primeros informes internos.
Los protocolos médicos habituales exigen la comprobación inequívoca del cese de las funciones cardiorrespiratorias y cerebrales antes de emitir un certificado de defunción. La confirmación errónea de un fallecimiento compromete la responsabilidad médica y legal de quienes firmaron el acta, por lo que el caso abre interrogantes sobre los mecanismos aplicados en la sala de internación.
Investigación sobre el proceder médico en Pedro Juan Caballero
Hasta el momento, la dirección del nosocomio no emitió una versión concluyente para explicar el mecanismo por el cual la paciente recuperó o mantuvo sus funciones vitales sin ser advertida. La comunidad médica aguarda auditorías clínicas para determinar si se trató de una catalepsia, una respuesta fisiológica tardía o una negligencia en la exploración clínica inicial.
El esclarecimiento de lo acontecido con esta mujer declarada muerta resulta prioritario para los organismos sanitarios locales y departamentales. Conocer con precisión el historial de atención previo y las causas clínicas del cuadro aportará certeza jurídica a los familiares y evaluará la correcta aplicación de los estándares hospitalarios en casos críticos.
Datos clave
- La afectada: Gregoria Aparecida Ovelar de Brizuela, de 51 años, reaccionó mientras la preparaban en la funeraria Pax Amambay.
- El certificado: El centro asistencial había expedido el acta de defunción consignando la hora 20:20 a causa de un presunto infarto.
- Estado actual: La paciente volvió a ingresar de urgencia y permanece internada con pronóstico reservado en Terapia Intensiva.
- Intervención policial: Agentes de la Policía Nacional acudieron al centro médico tras registrarse momentos de tensión con familiares.






