El modelo de seguridad aplicado en El Salvador fue analizado de primera mano por Keiko Fujimori tras culminar una visita oficial de trabajo en dicho país centroamericano. La dirigente política peruana sostuvo que busca examinar las medidas que permitieron reducir la criminalidad y evaluar su posible adaptación al contexto institucional de su nación.
Durante su estadía, la representante destacó que la lucha contra la delincuencia organizada demanda firmeza estatal y que las garantías fundamentales deben priorizar a la población honesta frente a quienes cometen actos ilícitos.
La evaluación del modelo de seguridad salvadoreño
Al reflexionar sobre su viaje, Fujimori remarcó que las realidades de Perú y El Salvador cuentan con marcos normativos y características territoriales distintas. No obstante, subrayó que ambas naciones enfrentan desafíos comunes vinculados a la criminalidad organizada y la necesidad de imponer el principio de autoridad.
A su criterio, la notable disminución de los delitos en territorio salvadoreño constituye una experiencia que debe ser estudiada con detenimiento. Indicó que resulta fundamental analizar los mecanismos utilizados, los costos financieros y los retos institucionales para asegurar la sostenibilidad de las políticas en el tiempo.
Ejes de reforma penal y carcelaria proyectados
Entre las prioridades que planteó para su país figura la modernización del marco legal frente al avance de las bandas delictivas. Sostuvo que el crimen evoluciona velozmente y aprovecha resquicios de la economía formal, lo que exige herramientas jurídicas más estrictas para incautar activos y perseguir estructuras ilícitas.
Asimismo, puso énfasis en el régimen penitenciario para neutralizar a los cabecillas de organizaciones criminales. Planteó aislar plenamente a los reclusos peligrosos, cortar sus comunicaciones hacia el exterior e implementar esquemas de trabajo carcelario obligatorio para resarcir a la sociedad.
Cooperación regional y fortalecimiento institucional
Fujimori enfatizó que las redes delictivas operan de manera transnacional, sobrepasando en muchos casos los recursos estrictamente locales. Por este motivo, consideró indispensable consolidar alianzas multilaterales e iniciativas continentales que coordinen inteligencia y logística.
Finalmente, la dirigente señaló que la recuperación de la convivencia pacífica no depende únicamente de cárceles y fuerzas del orden, sino que requiere una base formativa sustentada en la disciplina dentro de los ámbitos familiares y educativos.
Datos clave
- Visita institucional: Keiko Fujimori concluyó una misión de trabajo en El Salvador para estudiar planes contra el crimen.
- Aislamiento penitenciario: Se proyecta bloquear comunicaciones carcelarias y obligar a trabajar a internos peligrosos.
- Adaptación legal: Se plantea actualizar las normativas penales para perseguir con mayor rigor el lavado de activos ilícitos.
- Enfoque regional: Destacó la necesidad de cooperación continental ante la naturaleza transnacional de las bandas organizadas.






