Una misión médica de emergencia partirá desde Costa Rica rumbo a Panamá este martes 13 de octubre para colaborar con la atención de madres y recién nacidos. La iniciativa responde al pedido oficial de auxilio planteado por el Gobierno panameño tras el potente sismo que sacudió su territorio el viernes pasado.
La mandataria costarricense, Laura Fernández Delgado, comunicó la medida tras coordinar el despliegue con las instituciones del sector asistencial. El operativo brindará soporte a dos centros hospitalarios cuyas dependencias de maternidad sufrieron averías considerables tras el movimiento telúrico.
Despliegue de la misión médica de emergencia y apoyo técnico
El contingente que conforma la misión médica de emergencia operará bajo la coordinación de la Caja Costarricense de Seguro Social. La delegación incluye especialistas en medicina, personal de enfermería y expertos en logística para gestionar contingencias graves.
Asimismo, el traslado contempla el envío de dos módulos asistenciales autónomos, plantas generadoras de electricidad y equipos de agua y saneamiento. Estos recursos permitirán habilitar áreas seguras de internación y cuidados especiales en zonas donde los servicios básicos quedaron interrumpidos.
El despliegue sigue las directrices internacionales establecidas por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud para desastres. Las autoridades costarricenses aseguraron que la movilización de personal e insumos no afectará en nada la cobertura médica habitual de los asegurados en su propio país.
Devastación del sismo en la península de Azuero
El desastre se desencadenó el viernes 9 de octubre tras un terremoto de magnitud 7,7 con epicentro localizado cerca de la península de Azuero. Las sacudidas afectaron de manera directa a las provincias de Herrera, Los Santos, Veraguas y Coclé.
El reporte oficial de las autoridades de socorro confirmó que al menos 27 personas resultaron heridas y cerca de 900 residencias reportaron afectaciones edilicias. Ante el panorama destructivo, el presidente panameño, José Raúl Mulino, decretó el estado de emergencia nacional para canalizar fondos con mayor agilidad.
Diversas rutas, pasos viales, escuelas y edificios públicos presentaron fallas estructurales que limitaron la circulación y las tareas rutinarias. Pese a la magnitud del evento, las brigadas de evaluación continúan inspeccionando localidades rurales para cuantificar la totalidad de los daños materiales.
Situación crítica en la red hospitalaria panameña
El Ministerio de Salud de Panamá informó la inspección técnica de 842 dependencias sanitarias en todo el territorio afectado. De ese total, 66 edificios presentaron deterioros leves, aunque varios centros debieron reorganizar sus salas en espacios temporales o áreas adaptadas.
Entre los establecimientos con traslados provisionales figuran el Hospital Cecilio A. Castillero, el Hospital Aquilino Tejeira y el Hospital de San Félix, junto al Minsa-CAPSI de Macaracas y el Centro de Salud de Los Pozos. En paralelo, el Sistema Nacional de Protección Civil evacuó a más de 40 pacientes de la maternidad antigua del Hospital Santo Tomás de forma preventiva.
Durante las primeras 72 horas posteriores a la tragedia, los equipos locales atendieron a más de 6.000 ciudadanos en toda la red pública. El dispositivo incluyó el montaje de 16 hospitales de campaña y el traslado de urgencia de más de 140 personas por vías terrestres y aéreas hacia instalaciones de mayor complejidad.
Solidaridad y cooperación regional frente al desastre
La activación de una misión médica de emergencia internacional resalta los vínculos históricos que unen a ambas comunidades centroamericanas ante episodios críticos. La presidenta Fernández destacó que las dos naciones comparten historia y hermandad cuando surgen catástrofes imprevistas.
Este intercambio solidario resulta fundamental para estabilizar áreas sensibles como la neonatología, donde las primeras horas de vida demandan equipamiento ininterrumpido. La cooperación técnica entre naciones vecinas demuestra el valor de contar con protocolos sanitarios homologados para reaccionar con rapidez frente a contingencias extremas.
Datos clave
- Apoyo humanitario: Costa Rica despachará dos módulos asistenciales con personal especializado e insumos autónomos hacia Panamá.
- Población prioritaria: El operativo busca garantizar la atención de mujeres en posparto y recién nacidos en centros dañados.
- Magnitud del desastre: El terremoto de magnitud 7,7 dejó al menos 27 heridos, cerca de 900 viviendas afectadas y daños en hospitales.
- Respuesta local: Las autoridades panameñas atendieron a más de 6.000 pacientes en las primeras 72 horas e instalaron 16 hospitales de campaña.






