La búsqueda de cuatro militares salvadoreños en Haití enfrenta un panorama sumamente desalentador según advirtió el coronel retirado haitiano Himmler Rebu. La falta de conocimiento del territorio y la lógica bélica empleada complican cualquier intento de rescate tras la emboscada sufrida por la patrulla extranjera en las afueras de la capital. El contingente enviado por el gobierno centroamericano intenta ubicar a sus efectivos en medio de un clima de máxima tensión.
Los uniformados retenidos cumplían funciones como especialistas aeronáuticos dentro de una fuerza especial organizada para contener la violencia de las pandillas caribeñas. El convoy en el que se desplazaban fue atacado en la zona de Santo, perteneciente a Croix-des-Bouquets, un territorio dominado casi por completo por grupos criminales armados. Con más de 72 horas transcurridas desde el hecho, los especialistas en tácticas de rescate consideran que las probabilidades de localizarlos con vida disminuyen drásticamente.
El complejo despliegue de militares salvadoreños en Haití
El contingente que arribó a Puerto Príncipe respondió a una orden directa del presidente Nayib Bukele con la misión de rastrear a los cuatro integrantes desaparecidos. Sin embargo, analistas locales señalan que una operación de carácter militar clásico difícilmente rinda frutos en barriadas donde las facciones delictivas ejercen el control absoluto de las calles.
Rebu, quien comandó en el pasado una unidad de fuerzas especiales del Ejército haitiano, remarcó que las fuerzas expedicionarias desconocen la realidad sobre el terreno. El antiguo jefe castrense insistió en que una incursión armada tradicional no es la vía adecuada para resolver situaciones de rehenes en comunidades urbanas densas y hostiles, por lo que instó a revisar la estrategia de rescate de inmediato.
El historial de fracasos de las intervenciones internacionales
La llegada de tropas extranjeras no constituye una novedad para la nación antillana, que ya albergó múltiples contingentes avalados por la Organización de las Naciones Unidas. Entre los antecedentes figuran la operación multinacional de 1994, encabezada por Estados Unidos para reinstalar al mandatario Jean-Bertrand Aristide, y el prolongado despliegue de la Minustah que rigió entre 2004 y 2017.
A pesar de aquellas misiones de estabilización, los grupos armados aumentaron su poder de fuego y controlan la mayor parte de la capital. Para el analista militar, estos operativos foráneos terminaron en fracaso debido a la constante omisión de las particularidades culturales, políticas e históricas de la sociedad haitiana.
Un escenario político condicionado por la violencia urbana
El problema de seguridad en torno al destino de los militares salvadoreños en Haití se inserta en una crisis institucional que mantiene en jaque los comicios generales fijados para el próximo 13 de diciembre. Varios sectores advierten que la élite local se beneficia económicamente del aprovisionamiento de armamento a jóvenes marginados, lo cual perpetúa el desgobierno.
Bajo estas condiciones de inseguridad extrema, la celebración de elecciones presidenciales y legislativas luce poco viable. La comisión electoral encargada de los comicios ya evalúa postergar nuevamente la fecha debido a la incapacidad estatal de garantizar la seguridad de los votantes y autoridades en las urnas.
Para Paraguay y la comunidad internacional, el desenlace de esta crisis refleja la fragilidad de las misiones de apoyo en Estados fallidos y el riesgo que asumen las delegaciones enviadas a zonas sin control institucional. El accionar de los militares salvadoreños en Haití continuará bajo observación de los organismos regionales.
Datos clave
- Los cuatro militares salvadoreños en Haití se desempeñaban como técnicos aeronáuticos y fueron emboscados en Croix-des-Bouquets.
- El coronel retirado Himmler Rebu aseguró que las fuerzas foráneas carecen del conocimiento territorial necesario para tener éxito en el rescate.
- Las bandas armadas controlan la mayor parte de Puerto Príncipe y mantienen bloqueadas las principales rutas de la capital.
- El proceso electoral haitiano pautado para diciembre se encuentra bajo riesgo inminente de suspensión por la crisis de violencia.






