El hallazgo de un fragmento de metal en medicamento que adquirió en una farmacia local fue denunciado públicamente por el diputado Jatar Fernández este martes. El parlamentario nacional afirmó haber detectado el elemento extraño dentro de una cápsula de consumo habitual, lo que desató su inmediata preocupación por la seguridad sanitaria de los consumidores en Paraguay. A raíz de este acontecimiento, solicitó una intervención exhaustiva a las instituciones competentes para determinar el origen del objeto.
La alerta por la presencia de metal en medicamento
Según relató el legislador, la adquisición del producto farmacéutico se concretó en un establecimiento legalmente habilitado del mercado local. Al momento de disponerse a ingerir el comprimido, constató la existencia de un trozo metálico incrustado de manera anómala en la formulación. Este incidente motivó su rápida decisión de exponer el caso para advertir a otros posibles pacientes que dependan del mismo tratamiento.
Al advertir la supuesta partícula de metal en medicamento mientras tomaba su dosis habitual, el legislador resolvió documentar el hecho y exhibir las imágenes correspondientes al envase. Las fotografías difundidas muestran dos cajas del producto Gartem 600, producido por una firma farmacéutica nacional y prescrito comúnmente para trastornos circulatorios. El denunciante remarcó la necesidad de comprobar con rigurosidad técnica si el resto del lote comercializado presenta imperfecciones análogas.
El rol de Dinavisa y los protocolos de control
Ante situaciones de esta índole, la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria ejerce la potestad regulatoria exclusiva sobre los fármacos distribuidos en el territorio paraguayo. Esta entidad pública, dependiente de la estructura sanitaria del Estado, tiene la función primordial de garantizar que cada producto terapéutico mantenga los más altos estándares de calidad y pureza. Sus laboratorios de control disponen de tecnología para analizar exhaustivamente cualquier cuerpo extraño reportado.
Los reportes sobre un posible objeto de metal en medicamento activan de inmediato las alertas de farmacovigilancia que administra el organismo regulador. Este procedimiento comprende la recepción formal de la muestra cuestionada, el análisis físico químico de los comprimidos y la inspección minuciosa de las líneas de producción industrial. Mediante estos pasos técnicos, los inspectores estatales pueden verificar si la falla ocurrió durante el proceso de manufactura, envasado o en etapas posteriores.
Riesgos para la salud y eventual retiro del lote
La presencia involuntaria de elementos cortantes o residuos metálicos en productos de ingesta oral supone riesgos significativos para el tracto digestivo de los usuarios. Entre las complicaciones posibles figuran desde lesiones mecánicas en la mucosa gastrointestinal hasta cuadros inflamatorios graves si no se detectan a tiempo. Por esta razón, el pedido formulado por el parlamentario apunta a precautelar la integridad física de quienes requieren estos tratamientos diarios.
En caso de que las pericias técnicas confirmen anomalías en el lote examinado, las normativas vigentes facultan a la autoridad para ordenar el retiro del mercado. Esta medida preventiva se aplica con regularidad a nivel global cuando se detectan contaminaciones físicas en partidas específicas. Dicho protocolo busca frenar de inmediato la distribución en farmacias de todo el país y alertar al público para frenar su consumo.
Datos clave
- Denuncia pública: El diputado Jatar Fernández reportó haber hallado un fragmento metálico dentro de un comprimido recubierto adquirido en plaza.
- Fármaco involucrado: Las cajas mostradas corresponden a Gartem 600 mg, un producto elaborado por el laboratorio paraguayo Indufar.
- Intervención regulatoria: Se solicitó la actuación de la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria para inspeccionar el producto y su fabricación.
- Medidas preventivas: De confirmarse defectos en la serie de producción, se contempla la posibilidad de retirar el lote completo de las farmacias.






