El Mercado de Abasto afronta un severo deterioro en sus servicios esenciales debido a la acumulación de residuos, el mal estado de sus calles y la falta de guardias. Trabajadores y permisionarios del predio comercial capitalino expresaron su malestar ante el abandono generalizado que experimenta el recinto. La situación pone en entredicho la gestión comunal en el principal polo de distribución de alimentos del país.
Falencias operativas en el Mercado de Abasto
El personal encargado de las tareas de aseo expuso un llamativo desbalance entre los registros oficiales y la dotación real sobre el terreno. Según los propios operarios, las planillas institucionales registran a unos 35 funcionarios asignados a la limpieza, pero apenas cuatro personas realizan efectivamente los trabajos cotidianos. Esta reducida cuadrilla resulta insuficiente para cubrir la demanda de un predio comercial de gran envergadura.
A este déficit de mano de obra se suma el deterioro logístico que frena la recolección oportuna de desechos. Los funcionarios reportaron continuas averías mecánicas en los camiones recolectores y la carencia de indumentaria adecuada, equipos de protección individual y herramientas elementales. Como consecuencia directa, los montículos de desperdicios permanecen estancados durante jornadas enteras en diversos sectores del predio comercial.
Deterioro vial e inseguridad cotidiana
La infraestructura interna exhibe un desgaste que perjudica de manera directa el flujo comercial del centro mayorista. Los baches pronunciados y los constantes problemas en las canalizaciones pluviales dificultan la circulación tanto de vehículos particulares como de camiones de gran porte. Este obstáculo logístico ralentiza la descarga de mercaderías e incide de forma negativa en la concurrencia habitual de compradores.
Por otra parte, la vigilancia escasa representa una inquietud constante para quienes inician sus actividades comerciales antes del amanecer. Los comerciantes solicitan mayor presencia policial y de guardias municipales para prevenir hechos delictivos durante las horas de mayor movimiento. Aseguran que la falta de resguardo no solo vulnera a los trabajadores, sino que ahuyenta a los clientes minoristas.
Impacto sanitario y antecedentes de reclamos
El problema ambiental resulta crítico debido a que el predio concentra la distribución de frutas, verduras y carnes para toda el área metropolitana. La acumulación descontrolada de residuos orgánicos e inorgánicos genera focos de insalubridad incompatibles con la comercialización de comestibles. Pese a que el recinto genera ingresos constantes para las arcas municipales, las mejoras estructurales no se observan en las instalaciones.
Las quejas de los permisionarios ya se habían manifestado de forma enérgica a mediados de este año, cuando exigieron intervenciones urgentes en el pavimento y la recolección. Al no registrarse soluciones de fondo, la comunidad mercantil teme que la desidia administrativa termine por agravar los problemas de abastecimiento de la capital.
Datos clave
- Personal insuficiente: De cerca de 35 empleados de limpieza que figuran en planilla, solo cuatro operarios realizan las tareas de campo.
- Fallas de equipamiento: Faltan insumos de trabajo, equipos de protección y camiones en condiciones óptimas para retirar los desperdicios acumulados.
- Caminos deteriorados: Los baches y las fallas de drenaje complican la entrada y salida de vehículos pesados y compradores.
- Riesgo sanitario: La presencia de basura amenaza la inocuidad de los alimentos que se distribuyen a toda el área metropolitana.






