La medicina privada en Cuba continúa terminantemente prohibida bajo apercibimiento de sanciones penales, según ratificó la Dirección General de Salud de Camagüey. El pronunciamiento oficial surgió tras la divulgación en redes sociales de un tarifario en moneda extranjera para atenciones clínicas en un local particular. Las autoridades sanitarias remarcaron que el sistema asistencial responde con exclusividad al Estado y prometieron actuaciones judiciales contra cualquier intento de lucro profesional.
La polémica por el catálogo de servicios en Camagüey
El debate público cobró fuerza luego de que el negocio denominado Dalia Spa publicara una lista de precios en dólares estadounidenses para consultas y estudios diagnósticos. En dicho catálogo se ofrecían citas de medicina interna y cardiología por 30 dólares, mientras que los chequeos integrales de laboratorio alcanzaban los 105 dólares. También se promocionaban ecografías, procedimientos ginecológicos e inserción de métodos anticonceptivos con valores que oscilaban entre 15 y 80 dólares.
Tras la repercusión de la oferta en plataformas digitales, los responsables del comercio afirmaron que el contenido difundido consistió en una prueba y sostuvieron que tales prestaciones no están disponibles. Los reportes oficiales no constataron la concreción de consultas ni el cobro efectivo de los montos publicados en el tarifario. Sin embargo, el organismo sanitario provincial calificó la maniobra de presuntamente fraudulenta y convocó a la ciudadanía a denunciar este tipo de promociones comerciales.
La vigencia legal que frena la medicina privada en Cuba
El marco normativo que restringe la medicina privada en Cuba tiene como base el Decreto 160/2026, implementado a comienzos de agosto de ese año. Este instrumento jurídico reserva al aparato estatal la potestad exclusiva sobre las prestaciones sanitarias, sociales y odontológicas en todo el territorio insular. La regulación limita de manera tajante la incursión de actores económicos no estatales en tareas asistenciales, admitiendo excepciones únicamente mediante autorizaciones específicas.
Desde la perspectiva de las entidades sanitarias, lucrar con la atención médica constituye una transgresión tipificada como ilícito penal. La Dirección General de Salud enfatizó que el acceso a la salud representa un derecho social respaldado por la estructura gubernamental. Por esa razón, cualquier tentativa individual o colectiva de establecer cobros arancelados enfrenta medidas conjuntas entre las autoridades sanitarias y los tribunales de justicia.
Colapso del sistema público y escasez de insumos
La reafirmación de que no existe espacio para la medicina privada en Cuba se produce en un escenario de severa precariedad en la red hospitalaria pública. Los centros asistenciales atraviesan prolongadas listas de espera quirúrgicas, cortes en el suministro de energía eléctrica y faltantes críticos de anestesia, medicamentos básicos y oxígeno. Datos admitidos por el Ministerio de Salud Pública reflejaron decenas de miles de pacientes pendientes de cirugía, con proyecciones de incremento continuo.
A estas complicaciones estructurales se añaden testimonios cotidianos de ciudadanos que deben recorrer múltiples farmacias sin hallar los tratamientos prescritos por los profesionales. Los médicos cubanos también han reportado severas dificultades operativas derivadas de los apagones diarios y los cortes en el abastecimiento de agua corriente en los nosocomios. Este contexto profundiza la brecha económica entre los ingresos reales de la población y las cotizaciones en divisas que circulan en el sector informal.
Datos clave
- Prohibición ratificada: La Dirección General de Salud de Camagüey reiteró que el ejercicio médico particular con fines de lucro está penado por ley.
- Tarifas en dólares: El negocio Dalia Spa difundió valores en moneda extranjera que alcanzaban hasta 105 dólares por análisis de laboratorio.
- Marco regulatorio: El Decreto 160/2026 reserva exclusivamente al Estado la provisión de servicios clínicos, sociales y odontológicos.
- Crisis asistencial: El sistema sanitario enfrenta listas de espera de miles de intervenciones quirúrgicas junto con escasez de fármacos e insumos básicos.






