El proyecto de Marina Abramović arte digital marca una nueva etapa en la trayectoria de la célebre creadora serbia al recrear sus performances mediante representaciones virtuales. La iniciativa, desarrollada en colaboración con la galería londinense Taex, lleva por nombre METHOD y consta de 125 piezas únicas. A través de este trabajo, la artista traslada al plano tecnológico décadas de experimentación sobre la resistencia del cuerpo y el tiempo.
La transformación de las performances en figuras virtuales
En esta innovadora propuesta de Marina Abramović arte digital, un avatar reproduce gestos y acciones características del repertorio histórico de la creadora. Entre los movimientos programados figuran caminar hacia atrás sosteniendo un espejo frente a sí, además del acto reiterado de abrir y cerrar una puerta. Cada una de las secuencias posee una duración singular para replantear la presencia corporal en un formato perdurable.
El planteamiento exige una actitud reflexiva por parte de quien observa la obra interactiva en pantalla. La mirada atenta se convierte en el motor principal de la experiencia estética planteada por la artista. De este modo, la pasividad habitual frente a las pantallas se rompe para dar lugar a una implicación consciente, una constante que Abramović ha defendido a lo largo de toda su carrera.
Antecedentes de investigación sobre los límites del espectador
La trayectoria de la artista serbia siempre se caracterizó por indagar en la respuesta emocional de los asistentes. Durante 1974, piezas emblemáticas como Rhythm 0 y Rhythm 5 desafiaron directamente la pasividad social al permitir que el público interviniera sobre el cuerpo indefenso de la ejecutante. Estos ejercicios pioneros abrieron paso a una obra orientada al límite físico y la introspección.
Posteriormente, en el año 2012, nació el Marina Abramović Institute con la misión de profundizar en las acciones de larga duración. Sus métodos educativos y teóricos constituyen ahora el cimiento conceptual de METHOD. Con ello, la creadora busca que la contemplación digital conserve la misma tensión psicológica que provocaban sus presentaciones presenciales en museos internacionales.
Exposiciones previas y el alcance de las nuevas tecnologías
El cruce entre la presencia humana y la tecnología no surge de forma aislada en su carrera contemporánea. La creadora asombró al mundo en 2010 al permanecer sentada durante 700 horas en el Museo de Arte Moderno de Nueva York frente a miles de personas. Acontecimientos posteriores en la Royal Academy londinense y en Shanghái ratificaron su estatus en el circuito cultural global.
Asimismo, el empleo de representaciones virtuales ya tuvo una plataforma destacada en la muestra Tracing Energy, exhibida en la Gallerie dell'Accademia di Venezia durante la Bienal de Venecia. Dicho hito representó la primera exhibición individual dedicada a una mujer viva en ese recinto veneciano, con obras abiertas al público hasta mediados de octubre de 2026.
Esta incursión en el terreno de Marina Abramović arte digital demuestra cómo las prácticas artísticas conceptuales se adaptan a las herramientas contemporáneas. Para el público de Paraguay y la comunidad interesada en la cultura visual moderna, este paso evidencia la evolución del arte de acción hacia soportes interactivos capaces de trascender las fronteras físicas y geográficas.
Datos clave
- La serie METHOD incluye 125 acciones virtuales diseñadas junto con la galería digital londinense Taex a partir de avatares interactivos.
- Las piezas recrean actos tradicionales de la artista como caminar hacia atrás con espejos y abrir puertas de manera reiterada.
- El proyecto se inspira en el trabajo pedagógico e investigativo impulsado por el Marina Abramović Institute desde 2012.
- La atención sostenida del público funciona como el eje central para completar el sentido de cada obra en el entorno virtual.





