El desmantelamiento de plantíos clandestinos de marihuana en Amambay concluyó con más de 422 toneladas sacadas de circulación luego de diez días de intensas tareas conjuntas. El operativo denominado Nueva Alianza 58 fue ejecutado por la Secretaría Nacional Antidrogas en coordinación estrecha con la Policía Federal del Brasil. Las incursiones afectaron severamente las finanzas del crimen organizado en la frontera noreste del país.
Las tareas operativas contaron además con la participación de la Fuerza Aérea Paraguaya, el Comando de Operaciones de Defensa Interna y agentes fiscales del Ministerio Público. Los despliegues combinaron patrullajes terrestres con rastrillajes por aire en sectores boscosos del departamento.
Áreas intervenidas y logística criminal desmantelada
El contingente interinstitucional concentró sus incursiones en zonas rurales pertenecientes a Pedro Juan Caballero y Capitán Bado. Entre los puntos estratégicos inspeccionados figuran las colonias Raúl Ocampos Rojas y Cumbre, además de Cerro Kuatiá, Cerro Cora'i, Umbú, Piray y Jaguarundi. Todos estos sitios albergaban centros de acopio y parcelas de siembra ilegal ocultas en la espesura del monte.
Durante los registros, el personal táctico desmanteló 149 campamentos precarios y bases de procesamiento clandestino. En estos refugios las cuadrillas de narcotraficantes contaban con prensas, zarandas y elementos necesarios para compactar la droga antes de su remisión hacia los mercados del vecino país.
Impacto en los cultivos de marihuana en Amambay
Las autoridades procedieron a cortar y quemar 93 hectáreas sembradas con cannabis, las cuales se encontraban muy cerca de alcanzar su ciclo de cosecha. La erradicación temprana impidió que miles de paquetes prensados ingresaran a los circuitos de tráfico regional. Asimismo, las fuerzas intervinientes hallaron 143.850 kilogramos de droga picada, lista para su embalaje final dentro de los campamentos rústicos.
El balance oficial reportado por los intervinientes totalizó la neutralización de 422.867 kilos de marihuana en Amambay, combinando el volumen decomisado y la cosecha proyectada de las parcelas destruidas. La Senad calculó que el daño patrimonial directo a las facciones criminales supera los 63 millones de dólares.
Cooperación bilateral contra el narcotráfico fronterizo
La serie de operativos Nueva Alianza responde a acuerdos de cooperación vigentes entre Paraguay y Brasil destinados a frenar la provisión de sustancias ilícitas en el límite fronterizo. Esta labor binacional busca degradar la infraestructura operativa de bandas dedicadas al tráfico de marihuana en Amambay y otras regiones limítrofes, encareciendo su logística y desarticulando sus redes de abastecimiento continuo.
La estrategia interinstitucional de cortar el ciclo de producción en las parcelas rurales evita el despliegue del producto terminado en las rutas y ciudades fronterizas, reduciendo la violencia ligada al control territorial por parte de facciones criminales extranjeras y locales.
Datos clave
- 422.867 kilos de cannabis salieron de circulación tras diez jornadas continuas de incursiones aéreas y terrestres.
- 93 hectáreas de plantaciones ilícitas fueron completamente erradicadas en sectores rurales de Pedro Juan Caballero y Capitán Bado.
- 149 campamentos utilizados como bases de procesamiento y acopio resultaron incinerados por las fuerzas intervinientes.
- USD 63 millones constituye el perjuicio patrimonial estimado que sufrieron las organizaciones transnacionales.






