Las madres murciélago experimentan una notable aceleración cardíaca cuando perciben los llamados emitidos por sus propias crías biológicas, según reveló una investigación científica difundida en la revista Frontiers in Ethology. El trabajo demostró que el ritmo cardíaco de las hembras no sufre alteraciones cuando escuchan sonidos producidos por crías ajenas dentro de la misma colonia. El hallazgo aporta luz sobre los mecanismos biológicos que permiten el cuidado parental en entornos densamente poblados.
La investigación en la Universidad Doshisha
El estudio fue encabezado por el especialista Kazuki Yoshino-Hashizawa junto a su equipo en la Universidad Doshisha, ubicada en Kioto, Japón. Los expertos recolectaron cuatro hembras preñadas de murciélago doméstico japonés durante mayo de 2022 en un puente cercano al recinto universitario. Poco después, estos ejemplares alumbraron camadas en condiciones controladas de laboratorio para observar su comportamiento cotidiano.
En estas colonias silvestres conviven hasta doscientos individuos en espacios muy reducidos. Esta aglomeración obliga a cada hembra a identificar con absoluta precisión a sus descendientes directos para alimentarlos. Cuando un ejemplar recién nacido cae o se extravía, únicamente su progenitora acude de manera inmediata al rescate tras percibir los gritos de auxilio.
La respuesta fisiológica en madres murciélago
Para medir las reacciones internas, los investigadores colocaron sensores subcutáneos en las hembras unos cuarenta días después del parto. Posteriormente, reprodujeron grabaciones de llamados de aislamiento y señales de ecolocalización pertenecientes tanto a sus crías como a ejemplares ajenos. Los resultados mostraron que el pulso de las madres murciélago aumentaba drásticamente ante las vocalizaciones de sus hijos.
Por el contrario, los llamados de crías desconocidas no provocaron ninguna variación en la frecuencia cardíaca de las hembras evaluadas. Los análisis estadísticos confirmaron que el lazo biológico resultó determinante para desencadenar esta activación corporal instantánea. Este ajuste fisiológico prepara al animal para ejecutar tareas de protección y amamantamiento de manera rápida y focalizada.
Reacciones sonoras y mecanismos de alerta
Uno de los aspectos más llamativos consistió en la intensidad de las reacciones ante los llamados de ecolocalización de crías de un mes de edad. Esta señal acústica generó un aumento de hasta ciento treinta latidos por minuto por encima del promedio regular. Los investigadores sugieren que las hembras actualizan continuamente su registro auditivo a medida que los jóvenes desarrollan nuevos tonos.
El equipo observó también que la ecolocalización de un macho adulto desconocido elevó el ritmo cardíaco materno de forma considerable. Al desarrollarse el estudio fuera del ciclo de apareamiento, esta alteración podría reflejar una postura de vigilancia frente a un presunto peligro. La respuesta simpática permite al organismo prepararse para defender el nido ante una intromisión inesperada.
Aunque la muestra analizada fue reducida por la complejidad de mantener a estos animales en cautiverio, el estudio ofrece un modelo valioso. La comprensión de cómo procesan las señales auditivas las madres murciélago ayuda a entender la evolución del cuidado materno en mamíferos sociales. Futuras investigaciones medirán la variabilidad cardíaca para precisar si la reacción responde a apego o estrés.
Datos clave
- Reconocimiento selectivo: Las hembras incrementan su frecuencia cardíaca únicamente al oír las señales de sus crías biológicas.
- Respuesta a adultos desconocidos: El sonido de un macho extraño también activó el sistema de alerta de los ejemplares evaluados.
- Mayor impacto acústico: Las señales de ecolocalización de crías de treinta días provocaron picos de hasta ciento treinta latidos adicionales por minuto.
- Origen del estudio: La experiencia fue desarrollada por la Universidad Doshisha en Japón con ejemplares de murciélago doméstico japonés.






