Las lluvias en El Salvador experimentarán un notable repunte durante el fin de semana y los primeros días de la próxima semana, según advirtieron las autoridades meteorológicas locales. El fenómeno responde a la interacción simultánea entre la zona de convergencia intertropical y la llegada paulatina de una onda tropical que procede de la cuenca del mar Caribe.
El reporte técnico presentado por los meteorólogos Jonathan Hernández y Moisés Urbina señala que el territorio afronta un ciclo de precipitaciones repentinas y de corta duración, pero con notable fuerza. El incremento mayor se registrará desde la tarde del domingo y continuará durante las jornadas de lunes y martes, abarcando gran parte del istmo centroamericano.
Sistemas atmosféricos y el avance de las lluvias en El Salvador
De acuerdo con la explicación brindada por Jonathan Hernández, la cercanía de la zona de convergencia intertropical en la costa del océano Pacífico favorece el ingreso constante de vientos húmedos provenientes del sur y del sureste. Esta corriente interactúa directamente con una circulación ciclónica de baja intensidad situada frente a las costas de Guatemala y El Salvador.
A este escenario se suma un núcleo de baja presión detectado a unos quince kilómetros de altitud en la atmósfera. Esta estructura eleva masas de aire cargadas de humedad e impulsa nubes de tormenta hacia el suelo continental. Paralelamente, los modelos meteorológicos observan el traslado de una onda tropical que se mueve desde Nicaragua hacia aguas del Pacífico.
Los expertos identificaron un área marítima con 80 por ciento de posibilidad de formación ciclónica proyectada a siete días. Aunque no prevén un impacto directo sobre la superficie terrestre a corto plazo, la proximidad del sistema mantendrá abundante nubosidad.
Impacto territorial y vientos registrados en zonas vulnerables
El comportamiento de las masas de aire provocará aguaceros durante las tardes en la cordillera volcánica salvadoreña. Entre las áreas montañosas bajo observación figuran Apaneca-El Ilamatepec, la cordillera del Bálsamo y la sierra de Tecapa-Chinameca. Durante las noches y madrugadas, la actividad lluviosa se desplazará prioritariamente a la franja costera y al sector oriental.
En cuanto a los vientos en superficie, los registros oficiales indicaron ráfagas que alcanzaron los 45,9 kilómetros por hora en la costa del departamento de Usulután. Por su parte, en el Área Metropolitana de San Salvador la velocidad del viento osciló entre 10 y 20 kilómetros por hora.
Estas condiciones generarán ambientes templados en valles interiores y zonas altas, pero aumentarán el riesgo de anegamientos debido a la saturación paulatina de los suelos.
Recomendaciones oficiales y medidas preventivas ante el temporal
Frente al pronóstico de intensas lluvias en El Salvador, la Dirección General de Protección Civil emitió avisos preventivos dirigidos a la ciudadanía. La institución instó a vigilar laderas con peligro de derrumbes, taludes inestables y tramos viales proclives a inundaciones repentinas.
El organismo estatal pidió evitar el cruce de ríos, quebradas o corrientes de agua generadas por los temporales, ya que la fuerza súbita de los cauces puede arrastrar vehículos y personas. También recomendó limpiar canaletas, tuberías y desagües en viviendas para impedir colapsos del drenaje urbano.
Para quienes conducen en carreteras, las autoridades aconsejaron disminuir la velocidad de marcha y encender luces intermitentes para contrarrestar la baja visibilidad y el asfalto mojado. Aquellas familias instaladas en pendientes pronunciadas deben inspeccionar la presencia de grietas o hundimientos y dar aviso a los equipos de socorro.
Datos clave
- Interacción de fenómenos: La convergencia intertropical y una onda tropical desde el Caribe elevarán las precipitaciones.
- Días de mayor impacto: Las tormentas más intensas se esperan a partir de la tarde del domingo y seguirán activas el lunes y martes.
- Vientos costeros: En Usulután se constataron ráfagas de casi 46 kilómetros por hora debido a la inestabilidad en el Pacífico.
- Sectores bajo alerta: Protección Civil vigila cordilleras volcánicas y laderas ante el peligro de deslizamientos de tierra e inundaciones.






