Los libros de educación sexual del programa de Educación de la Afectividad y la Sexualidad en las Escuelas desataron una fuerte controversia en Asunción tras confirmarse la participación del exviceministro Fernando Griffith en su proceso de revisión y adaptación. La iniciativa, implementada por la cartera educativa para llegar a las familias, contiene afirmaciones que provocaron el rechazo de diversos sectores sociales y gremios especializados. Las críticas cuestionan el enfoque pedagógico y la validación de postulados sin base científica.
Objeciones técnicas a los libros de educación sexual
Especialistas independientes y equipos técnicos de instituciones del Estado expresaron serias observaciones frente a los textos escolares. Pese a que Griffith cuenta con formación profesional en bioquímica, los materiales avalaron conceptos rebatidos como la supuesta existencia innata de un cerebro multitarea en las niñas frente a los varones. Del mismo modo, las páginas justifican la asignación del trabajo doméstico a partir de supuestas predisposiciones biológicas, promoviendo esquemas tradicionales en las tareas del hogar.
Otro de los puntos más cuestionados radica en las recomendaciones de vestimenta dirigidas exclusivamente a las alumnas, a quienes se aconseja presentarse arregladas pero sin provocar. Diversas organizaciones señalaron que esta orientación traslada la responsabilidad hacia las menores y omite pautas para evitar conductas agresoras en los varones. Asimismo, generó indignación un apartado donde se compara la figura histórica del dictador Adolf Hitler con una niña con síndrome de Down, enfatizando la trascendencia política del mandatario frente a la vida de la menor.
Las objeciones no provienen únicamente de la sociedad civil, sino también de dependencias gubernamentales. Equipos de los ministerios de Salud Pública y de la Niñez y la Adolescencia formularon reparos formales sobre la pertinencia pedagógica de los contenidos. Ante este escenario, organizaciones ciudadanas y colectivos de mujeres solicitaron al ministro Luis Ramírez que retire de inmediato todos los ejemplares que fueron remitidos a las escuelas.
Declaraciones sobre género y choques académicos
La intervención de Griffith en la redacción pedagógica coincide con posturas que defendió de forma pública en los últimos años. En julio de 2024, participó en una audiencia de la Comisión de Familia de la Cámara de Senadores junto a la autora ecuatoriana María Judith Turriaga y el pastor evangélico Miguel Ortigoza. En ese espacio, convocado para respaldar las bases conceptuales del proyecto, el expositor sostuvo que la mujer cumple una función biológica inmutable y descartó la noción de rol social.
Durante esa misma disertación legislativa, el exfuncionario calificó a la inclusión, la diversidad y la igualdad como falsos conceptos de la educación contemporánea. Estas apreciaciones guardan estrecha coherencia con las líneas discursivas plasmadas en los libros de educación sexual que llegaron a los hogares. La autora del manual original, Turriaga, diseñó la metodología que el Ministerio de Educación y Ciencias adoptó como referencia formativa para las familias de los estudiantes secundarios.
Las discrepancias del editor con sectores de la ciencia ya se habían manifestado durante su etapa como viceministro de Culto en junio de 2020. En aquella ocasión, durante un seminario virtual internacional sobre la transformación educativa, descalificó las posturas del reconocido biólogo chileno Humberto Maturana sobre la familia y el lenguaje. Griffith afirmó entonces que el científico trasandino había abandonado el método biológico para adentrarse en el ámbito filosófico, lo que causó una intensa discusión teórica.
Antecedentes en la función pública y reclamos de retiro
La trayectoria pública del exministro también registra cuestionamientos de índole administrativa que datan de gestiones previas. En febrero de 2018, mientras encabezaba la Secretaría Nacional de Cultura durante la administración de Horacio Cartes, recibió denuncias por un presunto desvío de recursos y viáticos para promover una iniciativa personal denominada Paraguay Poderoso. En su momento, la exautoridad rechazó las acusaciones argumentando que los colegios y centros culturales asociaban naturalmente su labor institucional con aquel proyecto particular.
El debate actual mantiene bajo presión a las autoridades educativas, ya que diversas entidades consideran que los materiales vulneran normativas de protección a la infancia. Representantes de organizaciones no gubernamentales insisten en que la cartera debe aplicar estándares actualizados y respetuosos de los derechos constitucionales. Con el fin de recoger su versión sobre los cuestionamientos editoriales a los libros de educación sexual, se intentó contactar a Griffith a través de mensajería instantánea, pero el exviceministro no brindó declaraciones.
Datos clave
- El exviceministro Fernando Griffith actuó como revisor y adaptador de los polémicos textos educativos entregados por el MEC a familias paraguayas.
- Ministerios de Salud y Niñez presentaron observaciones técnicas a los libros por validar estereotipos biológicos y una controvertida mención de Adolf Hitler.
- Organizaciones civiles y de mujeres exigieron al ministro de Educación, Luis Ramírez, la retirada inmediata de todo el material distribuido.
- El editor registra controversias previas, incluidas disputas académicas sobre género y denuncias administrativas en 2018 durante su paso por la Secretaría de Cultura.






