Los asegurados del IPS de Capiatá denunciaron graves penurias para conseguir atención médica en el puesto sanitario Campo Vía, donde deben formar filas durante más de doce horas con el objetivo de agendar un turno. La problemática afecta de manera directa a personas adultas mayores y pacientes con dificultades motrices severas, quienes deben trasladarse durante la noche previa para asegurar un lugar.
La indignación de los aportantes creció debido a la limitada capacidad de respuesta de la previsional en la zona. Aunque habitualmente se ofrecen apenas una treintena de lugares para el servicio de rehabilitación física, recientemente se habilitaron sesenta y tres puestos que resultaron insuficientes ante la multitudinaria concurrencia de enfermos crónicos y personas en proceso postoperatorio.
Largas vigilias por un cupo de rehabilitación
Los beneficiarios relataron que el proceso de obtención de consultas en rehabilitación física se transformó en una experiencia desgastante. La mayoría de quienes asisten presentan cuadros de dolor articular, limitaciones para caminar o secuelas de cirugías traumatológicas que desaconsejan permanecer tantas horas sentados o de pie en los pasillos.
Lidia Martínez, una de las afectadas, lamentó que los jubilados y aportantes activos tengan que someterse a este trato para acceder a prestaciones indispensables. La mujer remarcó que las familias realizan su aporte mensual obligatorio con la expectativa de recibir una asistencia digna que mejore sus condiciones de vida, algo que no se cumple en el establecimiento asistencial.
Ante los continuos reclamos, los asegurados acudieron al departamento de Recursos Humanos de la sede sanitaria para solicitar una reorganización del mecanismo de turnos. Como respuesta institucional, los funcionarios se limitaron a indicarles que debían resolver la distribución de citas de forma directa con el profesional a cargo del área afectada.
Falta de especialistas y fármacos esenciales
El calvario administrativo no se reduce a la fisioterapia, sino que se extiende a otras ramas médicas indispensables. La disponibilidad de profesionales en el área de traumatología resulta crítica, ya que el centro cuenta con un único médico asignado para la atención de toda la comunidad local.
Mariela Florentín, usuaria del centro médico, explicó que conseguir una cita traumatológica demanda meses de espera. Cuando los pacientes finalmente acceden a un espacio en la agenda, las citas suelen programarse con un retraso de dos a tres meses, lo que empeora los diagnósticos y dilata la recuperación de quienes requieren intervenciones prontas.
A este cuadro asistencial se suma el persistente desabastecimiento en la farmacia interna del establecimiento. Los usuarios denunciaron carencias críticas de insumos básicos y de remedios de consumo diario indispensables, en particular aquellos destinados al control de patologías crónicas como la hipertensión arterial y la diabetes.
El impacto en los asegurados del IPS de Capiatá
Debido al acelerado crecimiento demográfico de las ciudades que integran el departamento Central, los servicios del IPS de Capiatá enfrentan una demanda constante que supera la infraestructura instalada. Capiatá concentra una gran masa de trabajadores formales que aportan a la seguridad social y dependen exclusivamente de estos puestos periféricos para no viajar hasta los hospitales centrales de Asunción.
La falta de ambulancias propias y la escasa dotación de personal médico de diversas ramas profundizan la vulnerabilidad de la población asegurada. Pese a los reiterados intentos por obtener una declaración oficial de la directora del establecimiento, Alba Ramos, no fue posible contactar a la profesional ni en las instalaciones ni a través de llamadas telefónicas.
Los aportantes sostienen que el sistema previsional paraguayo precisa una modernización integral en sus canales de agendamiento. La implementación de sistemas digitales efectivos evitaría que personas con discapacidad física deban pasar la noche en vela para ejercer su derecho a la salud pública.
Datos clave
- Filas nocturnas: Los pacientes deben aguardar más de doce horas durante la madrugada para conseguir uno de los sesenta y tres turnos disponibles en fisioterapia.
- Déficit en traumatología: El puesto sanitario opera con un solo traumatólogo, lo que genera demoras de dos a tres meses para una consulta especializada.
- Faltante de medicamentos: Denuncian escasez de fármacos esenciales para el tratamiento prolongado de la presión alta y la diabetes.
- Sin respuestas oficiales: La dirección del centro médico Campo Vía no brindó respuestas institucionales a los reclamos planteados por los usuarios.






