El presidente Nayib Bukele confirmó una histórica inversión en El Salvador por un monto de 2.900 millones de dólares tras suscribir un memorando con la firma internacional Grupo COX. El entendimiento institucional abarca el desarrollo de complejos de gas natural, plantas solares, sistemas de almacenamiento eléctrico y redes de saneamiento. La presentación oficial tuvo lugar en la sede de Casa Presidencial con la presencia de autoridades diplomáticas españolas e integrantes del gabinete salvadoreño.
Distribución del capital y áreas estratégicas
La mayor partida de los recursos contempla 1.800 millones de dólares canalizados exclusivamente al rubro del gas natural. Dicha estructura integrará una central de generación térmica capaz de aportar 380 megavatios, sumada a un depósito terrestre para el acopio del hidrocarburo. Las autoridades prevén que este nodo pueda comercializar excedentes energéticos hacia mercados limítrofes, mencionando de forma puntual la posibilidad de envíos a Guatemala.
En materia de almacenamiento eléctrico, el consorcio asignará 300 millones de dólares iniciales para tecnología de baterías con una capacidad de 440 megavatios. La meta gubernamental apunta a expandir dicha reserva hasta alcanzar los 1.000 megavatios en fases posteriores. El sistema permitirá resguardar el excedente fotovoltaico diurno para inyectarlo al tendido durante las horas nocturnas y optimizar los costos.
El esquema incorpora paralelamente 200 millones de dólares para parques fotovoltaicos propios de la empresa desarrolladora. A esto se agregan 600 millones de dólares destinados al saneamiento integral y provisión de agua potable en el territorio. El mandatario calificó este último desembolso como la mayor inyección financiera individual registrada para el sector hídrico local.
Impacto en las tarifas y el abastecimiento regional
La administración estatal remarcó que la diversificación técnica posibilitará disminuir el empleo de derivados pesados como el búnker para producir electricidad. Dicho cambio de matriz energética buscará traducirse de manera directa en una reducción de las tarifas que abonan los consumidores residenciales. Asimismo, las autoridades consideraron que disponer de insumos básicos estables potencia la llegada de nuevos emprendimientos productivos.
Por su parte, el presidente ejecutivo de Grupo COX, Enrique José Riquelme, señaló que la nación centroamericana se perfila como un centro clave de importación y distribución gasífera regional. La empresa remarcó que las obras apuntalan la sostenibilidad productiva y aseguran puestos de trabajo calificados. Riquelme puntualizó que la confiabilidad energética representa un llamador indispensable para atraer capitales industriales.
Alcance de la inversión en El Salvador y proyecciones
De acuerdo con las estimaciones presentadas por el mandatario, el desembolso acordado representa cerca del 7 % del Producto Interno Bruto del país centroamericano. Bukele cotejó este entendimiento con otros convenios de su mandato, tales como el proyecto de Energía del Pacífico y la concesión portuaria otorgada al conglomerado turco Yildirim. Bajo esa perspectiva, subrayó que esta inversión en El Salvador supera ampliamente los registros privados previos.
Durante su exposición, el gobernante hizo alusión a informes del Banco Mundial que situaron a la economía salvadoreña entre las de mayor expansión en Latinoamérica dentro de proyecciones recientes. Las autoridades argumentaron que para consolidar la inversión en El Salvador se requiere infraestructura confiable que garantice seguridad jurídica y operatividad comercial ininterrumpida a las multinacionales.
Datos clave
- Monto y alcance: el acuerdo con Grupo COX contempla un compromiso de 2.900 millones de dólares, equivalente al 7 % del PIB salvadoreño.
- Gas natural y exportación: se destinarán 1.800 millones de dólares a una planta de 380 megavatios y almacenamiento para distribución local y eventual envío a Guatemala.
- Almacenamiento y agua: la iniciativa incluye 300 millones en baterías de hasta 1.000 megavatios, 200 millones en plantas solares y 600 millones para agua potable.
- Efecto en tarifas: la reducción en la quema de búnker busca traducirse en menores costos de electricidad para los hogares salvadoreños.






