Una preocupante invasión de caracoles afecta al distrito de Capiibary, en el departamento de San Pedro, donde los pobladores exigen una respuesta urgente de los organismos del Estado. Los ejemplares proliferan en viviendas, murallas, patios, huertas y terrenos baldíos. El fenómeno se agrava de forma considerable tras la aparición de lluvias copiosas en la región.
Impacto de la invasión de caracoles en los barrios
Según las denuncias vertidas por las familias afectadas, la proliferación masiva de estos moluscos se registra en al menos tres barrios de la localidad. Los pobladores aseguran que la problemática se arrastra desde hace aproximadamente cuatro años. Sin embargo, la cantidad de ejemplares se ha incrementado significativamente en los últimos tiempos.
Las familias manifestaron un constante temor por la integridad de los niños y las mascotas del hogar. En la comunidad existe una fuerte preocupación por la muerte de algunos animales domésticos. No obstante, las autoridades aclararon que por el momento no existe una confirmación técnica ni científica que vincule directamente esos fallecimientos con la presencia de los moluscos.
Ante la falta de soluciones definitivas, los habitantes solicitan la inspección urgente de las zonas afectadas. Los vecinos piden la colaboración activa de los dueños de terrenos baldíos para la limpieza profunda de los predios infestados.
Riesgos de salud y el peligro del caracol gigante africano
El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social emitió una serie de recomendaciones sobre los peligros sanitarios asociados a la proliferación de moluscos. Las sospechas de los pobladores señalan la posible presencia del caracol gigante africano, cuyo nombre científico es Achatina fulica.
Esta especie invasora, que puede alcanzar unos nueve centímetros de longitud, destaca por su notable capacidad de adaptación a entornos urbanos, agrícolas y silvestres. El ente sanitario advierte que este animal actúa como huésped y reservorio de diversos parásitos capaces de transmitirse a los seres humanos.
Para prevenir contagios o afecciones de gravedad, la cartera sanitaria insta a evitar el contacto directo con estos moluscos y con su baba. Se enfatiza la protección especial de ojos, nariz y boca, recomendando el uso de guantes impermeables si la manipulación resulta imprescindible. Asimismo, se prohíbe mantenerlos como mascotas y se exige lavar con agua potable las frutas y verduras antes de consumirlas.
Coordinación institucional y protocolos de erradicación
Para hacer frente a la continua invasión de caracoles, los pobladores exigen la intervención coordinada de varias instituciones. Entre los organismos requeridos figura el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas, encargado del control fitosanitario y de plagas a nivel nacional.
Los afectados solicitan la llegada de fiscalizadores e inspectores técnicos a Capiibary. El objetivo principal es identificar científicamente la especie predominante y establecer un plan de contingencia seguro para el retiro de los especímenes.
Mientras aguardan las respuestas oficiales, las familias locales piden apoyo municipal para la fumigación y el manejo adecuado de los desechos. La meta de los vecinos es poner fin a un foco de infestación que reaparece con fuerza tras cada jornada lluviosa.
Datos clave
- Lugar afectado: El fenómeno azota a tres barrios del distrito de Capiibary, departamento de San Pedro.
- Origen temporal: Los pobladores afirman que el problema persiste desde hace cuatro años y empeora tras las lluvias.
- Sospecha biológica: Se presume la presencia del caracol gigante africano, especie portadora de parásitos peligrosos.
- Medidas sanitarias: Salud recomienda no tocar la baba de los moluscos, usar guantes e higienizar frutas y verduras.
- Asistencia requerida: Vecinos solicitan la intervención urgente del Ministerio de Salud, Senave y la Municipalidad local.






