Una alarmante intoxicación en Cuba provocó la internación de 25 alumnos y un adulto tras un suceso registrado en la Escuela Secundaria Básica Urbana Pepito Tey, situada en la localidad de Contramaestre, provincia de Santiago de Cuba. Los afectados manifestaron diversos cuadros clínicos agudos que obligaron al traslado de emergencia hasta los centros asistenciales de la zona. Las autoridades sanitarias locales comunicaron que todos los pacientes recibieron atención oportuna para estabilizar sus funciones vitales.
Los informes oficiales detallaron que el grupo presentó síntomas como náuseas, vómitos reiterados, calambres musculares, cefaleas intensas y una marcada irritación ocular. Ante esta situación, el Departamento de Información y Comunicación Social de la administración municipal confirmó el despliegue inmediato de los equipos de salud. De acuerdo con el reporte institucional divulgado en plataformas digitales, los afectados lograron salir del peligro inminente poco después de su ingreso.
Hospitalización y estado de los afectados
Un total de 13 personas permanecían internadas bajo constante observación médica en las instalaciones del Hospital Orlando Pantoja Tamayo, según las últimas actualizaciones. Los facultativos señalaron que este grupo mostraba una disminución paulatina en la gravedad de sus síntomas, mientras que el resto de los estudiantes ya recibió el alta médica correspondiente. La evolución favorable permitió llevar tranquilidad a los familiares que aguardaban noticias en las inmediaciones del centro asistencial.
Junto con la atención médica directa, el establecimiento hospitalario dispuso un equipo de contención emocional destinado tanto a los alumnos como a sus parientes directos. Profesionales del área de psicología comenzaron a brindar asistencia terapéutica a los pacientes que continuaban internados. Esta medida busca amortiguar el impacto psicológico ocasionado por el episodio mientras se aguarda el resultado de los exámenes clínicos.
Investigaciones sobre el origen de las sustancias
Hasta el momento, las entidades estatales no lograron precisar cuál fue el agente específico que desencadenó los malestares físicos en el recinto escolar. Los informes oficiales evitaron aclarar si el origen estuvo vinculado al consumo de comida en mal estado, al contacto con productos químicos o a la manipulación de algún elemento tóxico. Tampoco trascendió si las autoridades educativas adoptaron medidas de clausura o desinfección preventiva en el colegio.
El silencio institucional respecto a la sustancia causante mantiene en alerta a la comunidad local. Desde la administración gubernamental señalaron que emitirán un informe conclusivo una vez que finalicen los peritajes toxicológicos y las inspecciones de rigor en el edificio. Los investigadores evalúan distintas hipótesis para determinar cómo ingresó el contaminante a la institución escolar de Contramaestre.
La recurrencia de casos de intoxicación en Cuba
Este nuevo cuadro de intoxicación en Cuba no representa un hecho aislado, sino que se suma a una seguidilla de episodios similares reportados a lo largo de los últimos meses en varias provincias. Semanas atrás, la provincia de Holguín registró el fallecimiento de dos ciudadanos tras ingerir sal de nitro comercializada sin control sanitario. Dicho suceso generó fuertes cuestionamientos sobre la falta de fiscalización estatal en la venta de productos para consumo humano.
De igual manera, en la provincia de Matanzas se detectó en septiembre otro brote que afectó a 22 niños y siete adultos con diarreas y vómitos severos. A este antecedente se añade un evento ocurrido en agosto con más de 50 damnificados en diferentes puntos del país, así como un caso registrado a principios de 2025 en el preuniversitario José Luis Dubrocq, donde 35 jóvenes terminaron internados por inhalar una sustancia desconocida.
Factores de riesgo y crisis de suministros
El deterioro en la cadena de distribución de alimentos y artículos de primera necesidad empuja a muchas familias de la isla a recurrir a redes informales de comercio. En estos espacios informales, la mercadería suele circular sin fechas de vencimiento visibles, sin garantías de higiene y con procedencias dudosas que ponen en riesgo la salud pública. Los compradores carecen de herramientas para verificar la idoneidad de los productos.
A este panorama se suman los frecuentes y prolongados cortes en el suministro de energía eléctrica provocados por el colapso del sistema nacional. Las constantes interrupciones de luz impiden conservar la cadena de frío de comestibles y fármacos esenciales en hogares y escuelas. Cuando se rompe esta refrigeración adecuada, los productos perecederos proliferan en bacterias y toxinas que pueden desencadenar un cuadro grave de intoxicación en Cuba como el sufrido por estos estudiantes.
Datos clave
- Afectados reportados: 25 estudiantes secundarios y un adulto requirieron internación de urgencia tras presentar síntomas en su escuela de Contramaestre.
- Estado hospitalario: 13 pacientes continuaban ingresados bajo vigilancia en el Hospital Orlando Pantoja Tamayo con síntomas en remisión.
- Causas desconocidas: El régimen cubano no identificó aún el producto tóxico, alimento o químico que ocasionó las dolencias en el establecimiento escolar.
- Antecedentes recientes: El hecho se suma a muertes por ingesta de sal de nitro en Holguín y a brotes masivos previos en Matanzas.






