La conformación de un eventual gobierno de Eisenkot recibió un sorpresivo respaldo político en el Parlamento de Israel durante las últimas horas. La agrupación árabe israelí Raam anunció que votaría a favor de la investidura del dirigente de centro, incluso si no se concreta formalmente un pacto previo de coalición. Esta maniobra pretende evitar que el mandatario designado quede condicionado por las exigencias de los sectores ultraortodoxos.
El respaldo árabe para el gobierno de Eisenkot
El mandato presidencial quedó en manos del ex jefe de las fuerzas militares y actual titular del partido Yashar tras las recientes elecciones generales. La fuerza de centro cuenta con el apoyo de un bloque opositor judío que reúne 48 bancas legislativas. Con los ocho escaños que aporta la bancada de Raam, la propuesta opositora acumula mayor solidez parlamentaria para acercarse al número necesario de votos.
Por su parte, la Lista Conjunta, otra de las formaciones árabes del recinto legislativo, confirmó una posición estratégica diferente frente a las negociaciones. Aunque recomendó la candidatura ante la jefatura de Estado, la bancada de once legisladores anticipó que optará por abstenerse en la votación final. De este modo, los parlamentarios árabes evitarían derribar la propuesta pero mantendrían distancia de una alianza formal.
Para viabilizar el futuro gobierno de Eisenkot, los operadores parlamentarios buscan como primer paso elegir a un nuevo presidente de la Knesset. La intención es desplazar de ese puesto clave a Amir Ohana, dirigente del partido Likud. La conducción del Parlamento resulta fundamental para definir el calendario de votaciones y acelerar el trámite de instalación de un nuevo gabinete.
Las tensiones internas ante las alianzas parlamentarias
La posibilidad de alcanzar un entendimiento con legisladores árabes despierta controversias profundas dentro del propio partido Yashar. Varios de sus integrantes han manifestado públicamente su negativa a depender de estas agrupaciones para gobernar el país. Las diferencias ideológicas y de seguridad interna generan roces entre los sectores moderados y las facciones más duras del bloque legislativo.
En paralelo, el referente del partido Yisrael Beytenu, Avigdor Liberman, fijó una postura tajante frente a la actual aritmética legislativa. El exministro de Defensa confirmó su respaldo a la figura del líder centrista, aunque rechazó de forma categórica cualquier entendimiento que involucre a los movimientos árabes. Sus declaraciones cuestionaron duramente las posiciones de estas bancadas en materia de seguridad.
Liberman indicó que prefiere tender puentes hacia los representantes ultraortodoxos antes que ceder ante las demandas de los partidos árabes. No obstante, el legislador secular advirtió que no renunciará a sus líneas rojas relacionadas con la defensa nacional y el servicio militar obligatorio. Los siete escaños que lidera Yisrael Beytenu resultan decisivos para otorgar volumen numérico a las negociaciones.
Los plazos constitucionales para destrabar la crisis
El sistema parlamentario de Israel establece reglas estrictas para la conformación de los gabinetes tras cada proceso electoral. El dirigente designado dispone de un plazo inicial de 28 días calendario para cerrar los acuerdos ministeriales indispensables. Si las conversaciones no concluyen con éxito, la presidencia de la república puede otorgar una prórroga extraordinaria de dos semanas adicionales.
Un fracaso en las negociaciones habilitaría una nueva ronda de consultas presidenciales para buscar otro candidato viable. Mientras se desarrollan estas intensas gestiones políticas, el primer ministro Benjamin Netanyahu continuará al frente de las funciones gubernamentales de manera provisoria. La resolución del escenario político mantiene expectante a la comunidad internacional debido a los equilibrios geopolíticos de la región.
Datos clave
- Votación sin pacto: La agrupación Raam confirmó su disposición a respaldar la investidura sin exigir un acuerdo formal de gabinete.
- Mayoría requerida: El bloque que impulsa el mandato necesita alcanzar un piso de 61 bancas dentro de la Knesset.
- Límites de Liberman: El partido secular Yisrael Beytenu rechaza cualquier coalición que dependa de parlamentarios árabes.
- Plazo legal: El líder de Yashar contará con cuatro semanas prorrogables para definir la conducción del Poder Ejecutivo.






