El monitoreo satelital confirma que el fenómeno El Niño 2026 exhibe patrones semejantes a los registrados durante el evento de 1997 y podría alcanzar una potencia aún más destructiva. Diversos centros meteorológicos internacionales y la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio alertaron sobre la acelerada acumulación de energía en aguas del Pacífico.
Este calentamiento progresivo no solo altera la dinámica atmosférica global, sino que también perfila contingencias meteorológicas severas para Sudamérica hacia finales de este año. Los científicos siguen de cerca la evolución del sistema debido a la rapidez con la que se propagaron las anomalías oceánicas.
Comparación satelital con los registros de 1997
El estudio divulgado por el Observatorio de la Tierra de la NASA fundamenta sus observaciones en más de tres décadas de altimetría oceánica. Al elevarse la temperatura, el agua de mar se expande físicamente y eleva la altura de la superficie, una señal inequívoca captada por los radares orbitales.
Especialistas del Laboratorio de Propulsión a Chorro explicaron que las misiones satelitales Sentinel-6 Michael Freilich y Jason-2 registran trayectorias casi idénticas a los análisis tomados a finales del siglo pasado. Esta continuidad operativa permite cotejar el evento actual directamente con la crisis climática de 1997, confirmando que la masa cálida ya avanza hacia las costas sudamericanas.
A diferencia de lo ocurrido en el periodo 2015-2016, donde las aguas con anomalías térmicas no alcanzaron con tanta fuerza la ribera continental, el escenario contemporáneo replica la peligrosa configuración de finales de los noventa. Además, las ondas Kelvin submarinas trasladaron pulsos masivos de calor desde Micronesia hasta el borde este del Pacífico ecuatorial.
Advertencias de la OMM sobre el calentamiento oceánico
La Organización Meteorológica Mundial presentó estimaciones alarmantes desde su sede central en Ginebra. La máxima representante del organismo, Celeste Saulo, remarcó que las proyecciones indican una anomalía térmica marina que podría trepar hasta los 3,8 grados Celsius en el Pacífico tropical entre noviembre y enero.
Un calentamiento focalizado de semejante calibre no cuenta con registros históricos previos en los archivos de la institución. En periodos antecedentes de alta gravedad, las diferencias térmicas apenas rozaron los 3 grados, lo que bastó para desatar severas crisis productivas e inundaciones catastróficas en múltiples continentes.
Por su parte, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos estimó una probabilidad del 83 por ciento de que la fase severa se mantenga durante el primer trimestre del próximo año. Estas cifras obligan a diseñar mecanismos preventivos antes del pico climatológico.
El alcance del fenómeno El Niño 2026 en la región
El impacto continental no será idéntico en todos los territorios debido a variables orográficas y atmosféricas particulares. El análisis difundido por el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño puntualizó que las consecuencias exigen interpretaciones a escala nacional.
Para el Cono Sur, los modelos de proyección anticipan precipitaciones por encima de los promedios normales en zonas productivas de Paraguay, el sur de Brasil, el centro de Argentina y sectores costeros de Perú y Ecuador. En contrapartida, áreas como la cuenca amazónica y el altiplano experimentarán un marcado déficit hídrico.
La preparación temprana del sector agropecuario paraguayo resulta prioritaria ante eventuales excesos hídricos y desbordes fluviales que afecten vías logísticas y cultivos. Los expertos enfatizan que la evolución del fenómeno El Niño 2026 requerirá una vigilancia técnica permanente para mitigar daños sobre la infraestructura y la salud pública.
Datos clave
- Monitoreo satelital: La NASA determinó que la acumulación térmica en el Pacífico muestra parámetros más elevados que los registrados en el evento crítico de 1997.
- Temperaturas récord: La OMM advirtió que la anomalía superficial en aguas tropicales podría llegar a 3,8 grados Celsius hacia fin de año.
- Impacto sudamericano: Se prevén lluvias superiores al promedio en Paraguay, el sur brasileño y zonas agrícolas argentinas, contrastando con sequías en la Amazonía.






