El fenómeno de El Niño podría provocar una reducción acumulada cercana al 1% en el Producto Interno Bruto de diversas economías de la región al cabo de seis trimestres desde su manifestación. Así lo determinó un informe técnico elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, difundido formalmente este lunes. La publicación analiza el impacto macroeconómico y social que este evento meteorológico genera sobre los sectores más vulnerables.
La entidad dependiente de las Naciones Unidas evaluó específicamente las consecuencias del evento en Centroamérica, Panamá, República Dominicana, Colombia, Ecuador y Perú. De acuerdo con el reporte, este impacto negativo tardaría cerca de dos años en revertirse de forma gradual. La severidad de las secuelas responderá a la intensidad del ciclo atmosférico y al nivel de preparación estatal.
Caída en la producción y brecha económica
El estudio advierte que en escenarios climáticos extremos el retroceso acumulado de la producción para toda América Latina y el Caribe podría llegar al 2%. La mitad de esa merma se registraría durante los primeros doce meses posteriores al inicio del disturbio meteorológico. En países específicos como Costa Rica, la brecha negativa entre la producción real y el nivel potencial llegaría a ampliarse en 0,4 puntos porcentuales.
Las alteraciones en el régimen de lluvias representan un factor desestabilizador para actividades estratégicas de las naciones en desarrollo. La sequía derivada durante el desarrollo del fenómeno de El Niño compromete la agricultura intensiva, el transporte fluvial, el comercio internacional y la generación hidroeléctrica. Esta coyuntura condiciona los ingresos fiscales y encarece las operaciones logísticas en las cadenas de exportación.
En un contexto regional interconectado, estos desajustes climáticos encienden alertas en toda Sudamérica. Para economías agroexportadoras dependientes de los ríos y del clima, las perturbaciones en el ciclo hídrico repercuten de manera directa en el volumen de cosechas y en los fletes fluviales hacia el Atlántico.
Aumento sostenido de la pobreza hacia 2030
Uno de los puntos más alarmantes del documento es el efecto acumulativo sobre las condiciones de vida de la población más desfavorecida. La disminución generalizada de los ingresos familiares empujaría a millones de personas a caer bajo la línea de pobreza en los próximos años. El organismo proyecta un crecimiento sostenido de esta vulnerabilidad hasta el final de la década.
Las proyecciones oficiales calculan que la pobreza sumaría 2,5 millones de afectados directos en 2027 y ascendería a 3,8 millones para 2028. Hacia 2029 la cifra alcanzaría los 4,4 millones de habitantes, llegando a un pico de 4,8 millones de personas en 2030. Estos cálculos consideran un crecimiento económico base del 2,3% anual para el promedio del continente.
El impacto del fenómeno de El Niño en la inflación
El informe advierte que la reducción de las cosechas genera presiones inmediatas sobre el costo de la canasta básica. El índice de precios al consumidor registra aumentos atribuibles a la escasez de alimentos frescos, las dificultades de distribución y el costo energético. La vulnerabilidad climática y el fenómeno de El Niño terminan golpeando la capacidad de compra del ciudadano común.
Durante una persistencia de cuatro meses analizada en el bienio reciente, Guatemala mostró un encarecimiento de 0,93 puntos porcentuales y Honduras un 0,88. En El Salvador el repunte acumulado fue de 0,64 puntos, seguido por Nicaragua con 0,52, Panamá con 0,47, Costa Rica con 0,44 y República Dominicana con 0,40 puntos porcentuales. El análisis técnico aclara que estas estimaciones no computan otras variables macroeconómicas concurrentes.
Las alteraciones abarcan desde sequías graves en el norte sudamericano hasta lluvias destructivas e incendios forestales por calor extremo. Los mapas oceánicos confirman un incremento de entre 0,5 y 2,5 grados Celsius en las aguas del Pacífico y del Atlántico. La duración de las anomalías determinará la capacidad de recuperación financiera de los países afectados.
Datos clave
- Pérdida en el PIB: La CEPAL estima una contracción de hasta 1% en el sexto trimestre tras un episodio severo.
- Impacto social: Hasta 4,8 millones de personas adicionales caerían en situación de pobreza hacia el año 2030.
- Suba de precios: En Centroamérica la inflación acumulada subió entre 0,40 y 0,93 puntos porcentuales en cuatro meses.
- Sectores castigados: La agricultura, el transporte de carga, la energía hidroeléctrica y el comercio sufren los mayores perjuicios.






