Las elecciones en Israel concluyeron con un escenario de alta fragmentación política que obliga a intensas negociaciones para definir la jefatura de gobierno en Jerusalén. Con más del 90 % de los votos verificados, la alianza liderada por el primer ministro Benjamín Netanyahu sumó 53 bancas, mientras que los diferentes sectores opositores alcanzaron en conjunto 67 escaños. La cifra mantiene la incertidumbre institucional debido a que ningún bloque cuenta por sí solo con la mayoría necesaria para gobernar.
Resultados de las elecciones en Israel y reparto de escaños
El conteo oficial divulgado por la Comisión Central Electoral procesó 11.687 de los 12.018 centros de sufragio habilitados en todo el territorio. Con el 90,4 % de los votos escrutados, el bloque que respalda a Netanyahu superó las proyecciones previas de las encuestas pero no alcanzó la meta de 61 legisladores requerida en la Knéset. La coalición del mandatario agrupa a formaciones de derecha tradicional, ultraderecha y agrupaciones religiosas ultraortodoxas.
En la vereda opositora, el espacio encabezado por el ex jefe militar Gadi Eisenkot obtuvo 48 curules. A este bloque se suman 19 escaños conquistados por los partidos de mayoría árabe, una cifra inédita que consolida una bancada opositora total de 67 escaños. Sin embargo, las marcadas diferencias ideológicas entre las agrupaciones adversarias dificultan la articulación de un pacto programático conjunto.
El factor decisivo de los dobles sobres y la Knéset
El desenlace final depende del recuento de los votos especiales conocidos formalmente como dobles sobres. Este mecanismo comprende los sufragios emitidos por soldados, diplomáticos y personas que votaron fuera de su distrito asignado. La autoridad electoral inició la verificación de estos paquetes en horas de la madrugada, un proceso que suele definir los últimos escaños y alterar bancas marginales.
El sistema parlamentario israelí cuenta con 120 bancas en la Knéset, su cámara legislativa unicameral. Para formar una administración estable se necesita el respaldo explícito de al menos 61 representantes. Al no registrarse una mayoría directa en estas elecciones en Israel, el presidente Isaac Herzog instó a los líderes de todas las bancadas a agotar el diálogo político y evitar una nueva disolución de las cámaras.
El llamado del presidente Herzog y la perspectiva global
Tras conocerse los cómputos provisionales, el jefe de Estado anunció que convocará a los dirigentes partidarios una vez que la Comisión Central Electoral oficialice los totales. Herzog encargará la conformación del Ejecutivo al dirigente que demuestre mayores posibilidades de articular apoyos parlamentarios. El mandatario remarcó que el país debe priorizar la estabilidad institucional frente a las tensiones internas e internacionales.
La conformación del poder político en Medio Oriente tiene repercusión en la agenda diplomática de América Latina y en particular de Paraguay, país que mantiene acuerdos de cooperación estratégica y vínculos estrechos con las autoridades israelíes. La definición del nuevo gabinete determinará la línea exterior en seguridad y comercio bilateral, mientras los equipos técnicos revisan las últimas actas para cerrar el cómputo final.
Datos clave
- El bloque de Benjamín Netanyahu alcanzó 53 escaños sobre los 120 de la Knéset, quedando a ocho bancas de la mayoría requerida.
- La oposición sumó 67 bancas, divididas entre 48 escaños de la fuerza de Gadi Eisenkot y 19 de partidos de mayoría árabe.
- Los dobles sobres están bajo conteo y podrían alterar la distribución final de los curules parlamentarios.
- El presidente Isaac Herzog pidió agotar las negociaciones entre partidos para evitar una nueva convocatoria a las urnas.






