Las elecciones en Asunción entraron en una fase de máxima cautela luego de que referentes opositores cuestionaran las cifras difundidas por sondeos extraoficiales durante el día de votación. Los representantes de la candidatura liderada por Soledad Núñez decidieron desestimar las proyecciones que otorgaban una amplia diferencia a favor del oficialismo y pidieron aguardar los reportes de la Justicia Electoral. Desde el comando opositor remarcaron que el desenlace de la jornada se definirá recién tras la verificación minuciosa de cada acta.
Rechazo a los sondeos y advertencias de la oposición
La senadora Celeste Amarilla repudió la divulgación de mediciones a boca de urna antes del cierre de las mesas receptoras de votos. La parlamentaria sostuvo que estos informes tuvieron como único propósito incidir en la conducta de los votantes que aún no habían acudido a los colegios habilitados.
En sus declaraciones públicas, Amarilla calificó estas estimaciones como un mecanismo de distorsión y direccionamiento electoral. Asimismo, señaló que la publicación de datos no contrastados busca desmoralizar a la ciudadanía durante la jornada cívica. La legisladora también formuló señalamientos sobre una presunta compra de votos por parte de sectores adversarios, aunque no presentó pruebas documentales en ese momento.
El control de actas y la fiscalización del sistema TREP
Por su parte, el legislador Stephan Rasmussen llamó a la calma de los electores y ratificó que el equipo técnico mantendrá la guardia alta hasta computar el último certificado. Rasmussen explicó que cuentan con un sistema de cómputo propio para contrastar los números que publique la autoridad electoral paraguaya.
El parlamentario destacó que el seguimiento se realizará de forma paralela a la divulgación de las actas oficiales transmitidas por la autoridad comicial. La dirigencia insistió en que vigilará el avance de los certificados mediante el Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), diseñado para brindar datos rápidos no vinculantes.
En el marco de estas elecciones en Asunción, el equipo de la candidata Soledad Núñez recordó que antes de los comicios se capacitó a delegados en los 69 barrios de la capital. La intención declarada por los apoderados fue desplegar una vigilancia estricta frente a cualquier tipo de anomalía procesal en las mesas de votación.
El impacto de las elecciones en Asunción y el escenario político
El desarrollo de las elecciones en Asunción representa uno de los termómetros cívicos más relevantes para las fuerzas partidarias de Paraguay. Aunque las elecciones municipales no determinan de forma directa la contienda para los comicios generales de 2028, los analistas coinciden en que sí reconfiguran el equilibrio de fuerzas y las expectativas partidarias.
El analista político Alfredo Boccia apuntó que los números finales en la capital modificarán el clima interno de las distintas agrupaciones. Por esta razón, tanto la estructura colorada como los movimientos de la oposición consideran fundamental consolidar cada acta. Hasta tanto la autoridad electoral no cierre el procesamiento total, el sector opositor insistió en que mantendrá su presencia activa en los centros de cómputo.
Datos clave
- Cuestionamiento a sondeos: La oposición rechazó las bocas de urna que otorgaban ventaja al oficialismo en la capital.
- Monitoreo voto a voto: Stephan Rasmussen aseguró que aguardarán hasta la última mesa con un sistema de cómputo paralelo.
- Crítica de Celeste Amarilla: La senadora acusó a los sondeos extraoficiales de intentar direccionar el sufragio de los electores.
- Fiscalización barrial: El equipo opositor desplegó veedores en los 69 barrios capitalinos para custodiar las actas del TREP.






