La estricta regulación sobre drones en Nicaragua derivó en un tenso incidente para la creadora de contenido estadounidense-rusa Yekaterina Vorokhobova, quien fue interceptada junto a su mascota por las fuerzas de seguridad locales. El hecho ocurrió a finales de julio de 2024 en el aeropuerto de Bluefields, tras ingresar por vía terrestre con un dispositivo de grabación aérea no autorizado. La viajera debió enfrentar la retención de su vehículo, una escolta armada y el pago de una sanción económica para lograr salir hacia territorio costarricense.
La inspección en Bluefields y el trayecto custodiado
De acuerdo con los documentos policiales expuestos por la propia afectada, el procedimiento comenzó formalmente como una verificación técnica de su equipo en la terminal aérea caribeña. Vorokhobova, popular en plataformas digitales bajo el seudónimo de Tropical Russian, ingresó al territorio junto al ciudadano costarricense Angel Yireh Chinchilla Chavarria procedente del paso fronterizo de San Pancho. Su objetivo inicial era presenciar una boda en Corn Island, sin imaginar la compleja cadena de inspecciones que desataría el artefacto tecnológico.
Lejos de limitarse a una simple advertencia administrativa, un agente policial fue asignado para vigilar a la pareja durante todo el traslado hacia el puesto limítrofe con Costa Rica. Según relató la propia creadora en sus grabaciones, la custodia permanente buscaba garantizar que no utilizaran el dispositivo durante el trayecto por carretera. La insólita travesía incluyó paradas en las que el uniformado compartió cafés y refrigerios con los viajeros mientras custodiaba los movimientos del grupo y de la gata que los acompañaba.
El debate sobre los drones en Nicaragua y los decomisos
Al llegar a la zona fronteriza, la situación se tornó más compleja cuando las autoridades aduaneras resolvieron incautar el aparato de forma definitiva. Para autorizar la salida del país, los funcionarios exigieron el pago de una multa estipulada en 500 dólares estadounidenses por haber introducido el dispositivo sin permisos oficiales. Además, el automóvil y sus respectivas llaves quedaron retenidos provisionalmente como garantía de pago mientras los viajeros conseguían el efectivo requerido.
La pareja debió cruzar a pie hacia la localidad de San Carlos para pernoctar y ubicar un cajero bancario que les permitiera cancelar la penalización exigida. Tras abonar la suma y someter el vehículo a una minuciosa revisión, consiguieron los sellos migratorios definitivos para continuar su marcha. El endurecimiento en el control de drones en Nicaragua refleja la estricta vigilancia sobre la captación de imágenes aéreas, un aspecto que suele sorprender a turistas extranjeros no informados sobre la normativa regional.
Dificultades con mascotas y otros incidentes en los pasos fronterizos
El periplo de Vorokhobova no fue un caso aislado de contratiempos en los puestos de control fronterizos nicaragüenses. Tres motociclistas de nacionalidad mexicana pertenecientes al canal MotoCancun reportaron demoras de siete horas en el mismo límite terrestre debido a trámites sanitarios relacionados con su perra chihuahua. Aunque los conductores contaban con certificados de vacunación y salud al día, las autoridades migratorias les exigieron un certificado de exportación no previsto por los excursionistas.
Estos episodios evidencian el nivel de rigurosidad en los controles migratorios, sanitarios y de seguridad que enfrentan quienes recorren Centroamérica por tierra. Para los viajeros internacionales y los creadores de contenido, la experiencia subraya la relevancia de consultar previamente las leyes locales sobre fauna y tecnología. La falta de autorizaciones para la tenencia de drones en Nicaragua o para el traslado de mascotas puede convertir una travesía turística en una extensa y costosa odisea burocrática.
Datos clave
- Retención y multa: Las autoridades aduaneras aplicaron una penalización de 500 dólares y decomisaron el dron ingresado sin autorización previa.
- Custodia policial: Un agente acompañó a la viajera y a su acompañante durante todo el trayecto hasta el límite con Costa Rica para impedir el uso del equipo.
- Trabas con mascotas: Otros turistas extranjeros experimentaron retenciones de hasta siete horas en la frontera por exigencias documentales sobre animales de compañía.
- Exigencia regulatoria: El ingreso de equipos de filmación aérea en territorio nicaragüense requiere autorizaciones especiales para evitar sanciones y decomisos.






