Tácticas no convencionales bajo el umbral de la guerra
Las tensiones entre Rusia y Occidente se han intensificado tras las acusaciones de Alemania contra Moscú por un ataque con drones en el aeropuerto de Leipzig/Halle. Según las autoridades alemanas, este incidente forma parte de un patrón de "guerra híbrida", que combina tácticas militares y no militares para ejercer presión sin llegar a un conflicto abierto.
Un informe del centro de estudios Globsec identificó 151 casos de actividad rusa contra Europa entre febrero de 2022 y febrero de 2026, que incluyen intentos de asesinato, sabotajes, incendios provocados y ciberataques. El principal objetivo de estas operaciones sería debilitar el apoyo militar a Ucrania y generar caos en los países de la OTAN.
Reclutamiento de extranjeros y desinformación
Para evitar la detección de sus servicios de inteligencia, el Kremlin ha recurrido al reclutamiento de ciudadanos extranjeros a través de internet. Según las investigaciones, el 95% de los implicados en estos ataques eran ciudadanos comunes sin vínculos formales con la inteligencia rusa, motivados principalmente por incentivos económicos.
Además del sabotaje físico, la estrategia incluye campañas masivas de desinformación y ciberataques destinados a polarizar a la sociedad y socavar la confianza en las instituciones democráticas europeas de cara a futuros procesos electorales.






