El presunto envío de dominicanos en Rusia encendió las alarmas internacionales tras revelarse que más de 200 trabajadores caribeños habrían viajado bajo engaños para sumarse a frentes militares. La denuncia fue documentada por el Comité Dominicano de los Derechos Humanos tras un seguimiento conjunto con el medio Infobae. Los afectados provienen en su mayoría de zonas obreras y vulnerables del país caribeño.
Según los informes recabados, al menos 50 personas habrían firmado contratos bajo condiciones mercenarias luego de recibir promesas laborales engañosas. Asimismo, las autoridades no gubernamentales alertaron que los reclutadores incluso intentaron captar a menores de edad en barriadas populares.
El esquema de captación de dominicanos en Rusia
Las investigaciones señalan que la red concentró sus esfuerzos en comunidades con alta concentración de mano de obra técnica. Los sectores más afectados corresponden al municipio de Bajos de Haina y al distrito municipal de El Carril, en la provincia de San Cristóbal. No obstante, las maniobras de captación también se extendieron al Distrito Nacional, la provincia Santo Domingo, Higüey, San Pedro de Macorís y San Juan de la Maguana.
El coordinador regional del organismo humanitario, Carlos Manuel Sánchez Díaz, explicó que el perfil dominante abarca a soldadores, choferes y mecánicos industriales. Muchos de estos trabajadores viajaron creyendo que desempeñarían labores técnicas civiles. Sin embargo, a los 15 o 20 días de haber arribado al territorio euroasiático, fueron destinados a trincheras de combate.
Casos documentados y reclamos familiares
Entre los expedientes expuestos destaca la situación de Juan Carlos Ávila Espaillat, un joven de 28 años originario de la provincia de La Altagracia. Ávila Espaillat viajó a territorio ruso y posteriormente apareció vistiendo indumentaria militar en publicaciones difundidas a través de sus redes sociales.
Esta situación refleja la angustia que viven decenas de hogares que carecen de canales diplomáticos fluidos para conocer el paradero de sus seres queridos. La falta de comunicación oficial oportuna agrava el dolor de parientes que no logran confirmar si los jóvenes continúan con vida en las zonas de hostilidades bélicas.
Vulnerabilidad social y bajos salarios
El municipio de Bajos de Haina constituye un polo manufacturero relevante que, a pesar de su movimiento fabril, presenta marcadas deficiencias sociales. Las estadísticas de la zona muestran una pobreza monetaria del 27,8 %, caracterizada por remuneraciones reducidas y servicios esenciales deficitarios.
Esta brecha entre mano de obra calificada y salarios precarios facilitó la actuación de intermediarios inescrupulosos. La promesa de sueldos extraordinarios en el extranjero sedujo a decenas de técnicos que buscaban superar sus limitaciones económicas y terminaron atrapados en un conflicto armado ajeno.
Datos clave
- Más de 200 trabajadores habrían sido captados mediante engaños laborales desde mayo de 2026 hacia el frente bélico.
- Al menos 50 dominicanos habrían suscrito acuerdos en calidad de mercenarios, según registros de organizaciones de derechos humanos.
- Bajos de Haina y El Carril concentran la mayor cantidad de personas afectadas, con más de 150 casos reportados.
- Técnicos especializados como mecánicos y soldadores integran la mayoría de los perfiles reclutados por las redes internacionales.






