La depresión tropical Dieciocho-E comenzó a desplazar abundante humedad sobre el territorio centroamericano tras formarse en aguas del océano Pacífico. Los reportes técnicos emitidos por los entes meteorológicos oficiales confirman que la circulación periférica del fenómeno mantendrá condiciones climáticas sumamente inestables durante las próximas horas. Pese a que el núcleo del evento natural no tocará tierra de forma directa, los expertos alertan sobre tormentas eléctricas y precipitaciones continuas.
Efectos climáticos de la depresión tropical Dieciocho-E
El reporte brindado por el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología precisó que la depresión tropical Dieciocho-E se originó a aproximadamente ochocientos kilómetros al suroeste de las costas del departamento de San Marcos. La estructura presenta un movimiento constante rumbo al noroeste mientras bordea el litoral marítimo.
Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional de México detectó el vórtice inicial a unos cuatrocientos treinta y cinco kilómetros al sur-suroeste de Oaxaca. Los registros instrumentales constataron vientos sostenidos de cincuenta y cinco kilómetros por hora, además de ráfagas puntuales que alcanzaron los setenta y cinco kilómetros por hora. Aunque el ciclón sigue una trayectoria paralela a la costa y se aleja gradualmente, su interacción con el calentamiento diurno incrementa el arrastre de nubes cargadas desde ambos litorales.
Regiones bajo riesgo de deslaves y lahares
Los pronósticos especializados anticipan acumulados significativos de agua durante al menos dos jornadas consecutivas. Las zonas identificadas con mayor probabilidad de impacto severo corresponden al Altiplano Central, el Occidente, los valles de Oriente y la franja de la bocacosta, donde predominarán cielos cubiertos y chubascos vespertinos.
El nivel de saturación hídrica presente en los suelos eleva de forma crítica la vulnerabilidad del terreno. Las instituciones técnicas advirtieron la probabilidad inminente de desbordamientos de ríos, deslizamientos de tierra en laderas empinadas y la formación de lahares sobre las barrancas de los complejos volcánicos activos. Estos eventos geológicos representan una amenaza seria para la infraestructura vial y los asentamientos urbanos precarios situados en áreas de quebrada.
Respuesta de socorro y balance de emergencias
Frente al deterioro del tiempo, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres coordinó operativos de asistencia inmediata tras atender ocho incidentes en siete departamentos en el último día. El balance de daños incluyó bloqueos por desprendimiento de rocas en rutas principales como la CA-9 Norte, árboles derribados, socavones y el desplome de estructuras habitacionales que requirieron la intervención de cuadrillas de rescate.
El presente ciclo climático ha dejado consecuencias devastadoras en el país vecino. Las autoridades de protección civil contabilizan más de mil quinientas emergencias gestionadas a lo largo del periodo, con un saldo lamentable de dieciséis víctimas mortales. Adicionalmente, el acumulado de damnificados ronda las ciento noventa y cinco mil personas, junto a veintidós mil habitantes evacuados preventivamente hacia albergues temporales.
Datos clave
- Ubicación inicial: El fenómeno hidrometeorológico se organizó a ochocientos kilómetros al suroeste de San Marcos y a cuatrocientos treinta y cinco kilómetros de Oaxaca.
- Vientos medidos: El sistema generó velocidades sostenidas de cincuenta y cinco kilómetros por hora con rachas de hasta setenta y cinco kilómetros por hora.
- Zonas comprometidas: Las lluvias más intensas abarcan el Occidente, el Altiplano Central, la bocacosta y los valles del este.
- Saldo acumulado: La temporada registra más de mil quinientos siniestros atendidos, dieciséis fallecidos y decenas de miles de damnificados.






