El déficit fiscal en Paraguay alcanzó el 3% del producto interno bruto al cierre del tercer trimestre de 2026, impulsado por un crecimiento de las erogaciones estatales que supera ampliamente el ritmo de los ingresos. De acuerdo con las cifras del informe de Situación Financiera publicado por el Ministerio de Economía y Finanzas, el saldo negativo anualizado sumó aproximadamente 12 billones de guaraníes. En los primeros nueve meses del año, la recaudación creció apenas un 1,6%, mientras que los gastos del Gobierno se expandieron a una tasa del 11,2%.
En el acumulado entre enero y septiembre, el desequilibrio de las cuentas públicas ascendió a 7,82 billones de guaraníes, cifra equivalente a unos 1.257,8 millones de dólares y correspondiente al 2% del producto interno bruto. Esta brecha pone de manifiesto la rigidez presupuestaria de la administración central, en un escenario donde los compromisos sociales y la regularización de deudas pendientes imponen una exigencia sostenida sobre los recursos del Tesoro Nacional.
Factores que impulsan el déficit fiscal en Paraguay
El comportamiento de las finanzas estatales durante 2026 responde a la desaceleración de ciertos ingresos clave combinada con un aumento sostenido en rubros prioritarios del gasto. La recaudación tributaria acumulada hasta septiembre sumó 41,03 billones de guaraníes, registrando una ligera mejora interanual del 2,4% gracias al desempeño de los tributos internos. Sin embargo, este incremento resultó insuficiente para compensar la retracción de los ingresos no tributarios, los cuales cayeron un 1,3% en el mismo periodo.
Uno de los factores determinantes en la menor entrada de recursos fue el retroceso del 17,3% en las transferencias provenientes de las entidades binacionales Itaipú y Yacyretá. A este panorama se sumó la apreciación de la moneda nacional frente al dólar estadounidense, situación que redujo la base imponible de las operaciones vinculadas al comercio exterior. Ante este escenario de ingresos moderados, el incremento de las erogaciones acentuó la necesidad de buscar financiamiento para mantener el funcionamiento operativo del aparato estatal.
Aumento del gasto social y pago de deudas con proveedores
La expansión de los desembolsos públicos estuvo concentrada en sectores sensibles como la salud pública, la educación, la seguridad ciudadana y la asistencia social. Las erogaciones destinadas al sistema sanitario subieron un 16,4%, mientras que el presupuesto ejecutado en seguridad creció un 14%. Por su parte, los programas de protección social experimentaron una suba del 13,9% y el ámbito educativo registró un incremento del 12,2% en comparación con el ejercicio anterior.
Dentro de la inversión social, las prestaciones para sectores vulnerables aumentaron un 14,9%, empujadas principalmente por la implementación del programa de alimentación escolar Hambre Cero, cuya asignación presupuestaria trepó un 85,5%. Asimismo, las erogaciones en medicamentos se elevaron un 21,2%. Durante el mes de septiembre, el Poder Ejecutivo realizó el primer pago de 66.300 millones de guaraníes para cubrir la deuda pendiente con proveedores farmacéuticos, un pasivo total de 2,388 billones de guaraníes contemplado en un esquema de cancelación a 36 meses.
Inversión pública y proyección de cierre de las cuentas estatales
Pese a la presión sobre el presupuesto, la inversión en infraestructura mantuvo una dinámica positiva al alcanzar 4,998 billones de guaraníes al cierre del noveno mes del año, lo que representa el 1,3% del producto interno bruto y un crecimiento interanual del 17,1%. La ejecución estuvo liderada por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, que incrementó sus desembolsos un 39,4% con el objetivo de mantener las obras viales y al día los pagos a las empresas contratistas del sector de la construcción.
El Ministerio de Economía y Finanzas estima que el déficit fiscal en Paraguay finalizará el año 2026 en torno al 3,2% del producto interno bruto, superando el límite del 1,5% establecido en la Ley de Responsabilidad Fiscal. Las autoridades económicas sostienen que el plan de convergencia gradual permitirá retornar a los niveles legales fijados, preservando la sostenibilidad macroeconómica y la reputación del país ante los mercados financieros e inversionistas internacionales.
Datos clave
- El déficit fiscal en Paraguay llegó al 3% del PIB en términos anualizados al cierre de septiembre de 2026, sumando unos G. 12 billones.
- Los ingresos totales crecieron 1,6% en los primeros nueve meses, mientras que los gastos aumentaron 11,2%.
- La inversión pública sumó G. 4,998 billones, impulsada por un incremento del 39,4% en las obras ejecutadas por el MOPC.
- Las transferencias recibidas de las entidades binacionales cayeron un 17,3% debido a la apreciación del guaraní.
- El Gobierno prevé cerrar el año con un déficit del 3,2% del PIB, con miras a converger gradualmente hacia la meta legal del 1,5%.






