La crisis migratoria en Cuba provocó un saldo negativo de 245.264 residentes a lo largo del año 2025, según reportó la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). El organismo estatal señaló que el país cerró el ejercicio con una tasa de pérdida neta de 25,6 personas por cada mil ciudadanos, afianzando un proceso continuo de despoblamiento que se sostiene desde hace casi una década.
Esta merma masiva ubica el total poblacional formal en torno a los 9,4 millones de habitantes para comienzos de 2026. Sin embargo, diversos analistas independientes sugieren que el número efectivo de personas que residen de forma permanente en la isla podría encontrarse bastante por debajo de los registros de la entidad estadística.
Impacto territorial de la crisis migratoria en Cuba
El territorio de La Habana encabezó el índice más crítico de salidas durante 2025, al reportar un indicador migratorio desfavorable de -33,6 personas por cada millar de pobladores. Dicha cifra implicó una baja directa de 57.433 habitantes en la capital, concentrando prácticamente una cuarta parte del éxodo total de la nación caribeña.
Otras demarcaciones también arrojaron números desfavorables generalizados en sus balances anuales. Matanzas marcó un registro de -28,8 y Cienfuegos se ubicó en -28,0 por cada mil habitantes. Las zonas con indicadores menos severos correspondieron a Holguín, con un balance de -19,8, y Las Tunas, que llegó a -20,5 según la información gubernamental.
Saldo vegetativo negativo y desbalance generacional
A la persistente salida de ciudadanos se añadió un fuerte desbalance entre nacimientos y fallecimientos. En el transcurso de 2025 se contabilizaron apenas 68.051 alumbramientos en todo el territorio cubano, cifra ampliamente superada por las 134.354 defunciones asentadas en el mismo periodo por los entes oficiales.
Esta combinación entre decesos elevados, escasa natalidad y emigración constante castiga de manera directa la base de trabajadores y la estructura de edades de la sociedad. Al disminuir con rapidez los segmentos jóvenes y en edad reproductiva, la isla encara una aceleración sin precedentes de su envejecimiento poblacional general.
Principales destinos y rutas internacionales
El éxodo masivo cobró un impulso notable a partir de 2021, motivado por cortes de energía eléctrica, desabastecimiento de artículos esenciales, inflación sostenida y complicaciones económicas. Históricamente, Estados Unidos constituyó el destino preponderante para la población saliente, alcanzando picos como los 224 mil encuentros de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en el año fiscal 2022.
Para canalizar el ingreso ordenado, Washington implementó a inicios de 2023 un parole humanitario que benefició a 104.130 ciudadanos cubanos hasta mediados de 2024. Al mismo tiempo, España sumó a 38.179 personas originarias de la isla en 2024 a través de diversas vías de visado y nacionalidad, acumulando 252.290 cubanos asentados para 2025, mientras que México continuó fungiendo como punto de tránsito y estadía.
Datos clave
- Pérdida neta de población: El balance migratorio negativo restó 245.264 personas al país durante 2025.
- La Habana como foco: La capital representó alrededor de la cuarta parte de las salidas, con 57.433 residentes menos.
- Doble brecha demográfica: Los 134.354 fallecimientos prácticamente duplicaron los 68.051 nacimientos registrados ese año.
- Destinos más frecuentes: Estados Unidos lidera la recepción junto a España, donde residían 252.290 cubanos hacia inicios de 2025.






