La crisis entre Peña y Alliana generó un fuerte remezón político luego de que el vicepresidente de la República decidiera congelar su proyecto presidencial con miras al 2028. Esta determinación se dio a conocer tras varios reclamos sobre el manejo de los fondos estatales y deudas pendientes de la actual administración. El distanciamiento expone tensiones en la cúpula del Poder Ejecutivo en Asunción, a pocas semanas de haberse distanciado del cartismo.
El segundo del Ejecutivo comunicó que su postura busca postergar sus pretensiones electorales y no representa una renuncia irreversible. Sin embargo, condicionó cualquier reactivación de su campaña a que el mandatario resuelva con urgencia los problemas económicos y administrativos acumulados en las entidades públicas. Por el momento, tampoco designará a una figura para acompañar la fórmula electoral.
Advertencias sobre el presupuesto y compromisos del Estado
El vicepresidente sostuvo que desde el inicio del año venía alertando a Santiago Peña y al entonces ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, sobre los riesgos en el manejo del gasto público. Entre los puntos señalados figuraba el aumento de compromisos financieros sin contar con recursos asegurados.
Alliana puntualizó que se sumaron nuevos agentes policiales y se inauguraron centros asistenciales sin presupuesto previsto para sostener su operatividad cotidiana. Además, lamentó la falta de respuestas directas sobre las deudas acumuladas con proveedores farmacéuticos e insumos de salud pública. Al ser consultado sobre la receptividad del presidente ante sus advertencias, reconoció que fue escuchado muy poco.
La crisis entre Peña y Alliana y el debate financiero
Las divergencias entre ambos referentes se trasladaron también a la estabilidad del sector bancario y la custodia de los recursos previsionales. El vicepresidente manifestó su inquietud sobre una entidad bancaria donde se encuentran depositados fondos del Instituto de Previsión Social (IPS) y ahorros de la ciudadanía.
Alliana reveló que en una conversación mantenida en Villa Hayes, Peña le comentó sobre negociaciones para que otra institución financiera absorbiera a la entidad en cuestión. No obstante, el vicepresidente consideró insuficientes esas explicaciones y planteó la necesidad de renovar a las autoridades del Banco Central del Paraguay (BCP) si no actúan con firmeza.
En ese contexto, la crisis entre Peña y Alliana sumó rispideces, ya que el mandatario descartó hacer relevos inmediatos en la cúpula de la banca matriz. Para Alliana, la prioridad institucional debe centrarse en asegurar la tranquilidad de los trabajadores y evitar riesgos en los ahorros jubilatorios.
Distancia política ante el pasivo estatal
El vicepresidente enfatizó que no aceptará encabezar un proyecto oficialista si le toca asumir obligaciones impagas generadas en este periodo. Con la frase de que no pagará la fiesta de otro, marcó una distancia visible frente al estilo de gestión del jefe de Estado, aunque aclaró que mantiene un trato cordial y de amistad en lo personal.
Asimismo, el mandatario admitió que transmitió esta molestia a otros dirigentes del sector, entre ellos José Alberto Alderete. La situación frena el armado electoral del bloque peñista, el cual pretendía erigirse como una fuerza hegemónica dentro de la Asociación Nacional Republicana (ANR) tras la ruptura interna con el movimiento Honor Colorado liderado por Horacio Cartes.
Datos clave
- Pedro Alliana puso en pausa su proyecto presidencial para 2028 y condicionó su continuidad a que el Gobierno ordene las finanzas públicas.
- El vicepresidente señaló que alertó desde enero a Santiago Peña y a Carlos Fernández Valdovinos sobre deudas impagas y gastos sin respaldo.
- Alliana planteó cambios en la conducción del Banco Central del Paraguay para garantizar la protección de los fondos del IPS en el sistema financiero.
- El mandatario descartó remover a directivos del BCP y Alliana remarcó que existe molestia interna por la falta de atención a sus reclamos.






