La crisis en Cuba golpea con dureza los hogares, donde preparar alimentos diarios exige calcular cada gota de aceite debido a la disparada inflacionaria. El encarecimiento de los insumos indispensables ha transformado productos comunes de la canasta básica en bienes suntuarios. Testimonios difundidos en plataformas digitales muestran que botellas de aceite de cocina han llegado a costar más de cinco mil pesos cubanos en el mercado informal.
Racionamiento doméstico y disparada en el mercado informal
El testimonio de una joven en redes sociales reveló que su madre debe contar minuciosamente las gotas de aceite antes de poner una sartén al fuego. Esta medición extrema refleja la pérdida acelerada del poder adquisitivo en la población de la isla. La joven explicó que al revisar plataformas de compraventa comprobó que una sola botella supera con creces los 5.000 pesos de la moneda local.
Al tipo de cambio no oficial, esa cifra representa más de seis dólares con cuarenta centavos estadounidenses. Para la gran mayoría de los asalariados estatales, este monto demanda una parte sustancial de las remuneraciones mensuales. Quienes residen en la isla enfrentan la disyuntiva de privarse de freír alimentos o agotar sus ingresos de varias semanas de trabajo en un único envase.
La autora del video expresó que a este ritmo los ciudadanos deben pedir permiso al aceite antes de cocinar. El producto ha dejado de ser un insumo accesible para convertirse en una reserva protegida dentro de las alacenas. Esta misma dificultad fue comparada por la joven con el precio de los combustibles, afirmando que un envase de aceite llega a superar a un litro de gasolina.
El impacto de la crisis en Cuba en el costo de vida
La prolongada crisis en Cuba no solo condiciona la disponibilidad física de los bienes, sino que desdibuja cualquier noción de precios de referencia. El relato doméstico evidencia que cocinar pasó de ser un hábito diario a un estricto cálculo financiero. Los usuarios coinciden en que contar gotas de aceite equivale en realidad a contabilizar la rapidez con la que se extinguen los ingresos.
Para los analistas internacionales y los observadores en Paraguay, el fenómeno subraya el impacto del desabastecimiento estatal y la dependencia de las remesas familiares. Quienes no tienen acceso a divisas enviadas desde el extranjero quedan marginados frente a los precios fijados en el comercio informal. Los salarios convencionales pierden cualquier correlación con el valor de los artículos de primera necesidad.
Demandas oficiales y colapso de los servicios esenciales
En respuesta a la recesión generalizada, el mandatario Miguel Díaz-Canel exhortó recientemente al sector agropecuario a maximizar el aprovechamiento de la tierra. El gobernante instó a aplicar con celeridad las casi doscientas reformas económicas aprobadas por el régimen. Sin embargo, estas directivas no logran frenar el desabastecimiento crónico ni restablecer la productividad interna del país caribeño.
El deterioro estructural generado por la crisis en Cuba abarca múltiples frentes simultáneos que complican aún más la subsistencia ordinaria. Diversos sectores sufren apagones eléctricos continuos, escasez de transporte, falta de insumos médicos e interrupciones constantes en el suministro de agua. Este panorama integral empuja a miles de familias a alterar sus rutinas mínimas de supervivencia.
Datos clave
- Precios récord: Una botella de aceite de cocina superó los 5.000 pesos cubanos en sitios de venta informal, equivalentes a más de USD 6,40.
- Racionamiento doméstico: Familias cubanas reportan en redes que deben medir el aceite gota a gota para poder preparar sus alimentos cotidianos.
- Pérdida salarial: El costo de un solo envase de aceite consume gran parte de la remuneración mensual de un trabajador promedio en la isla.
- Llamado oficial: Miguel Díaz-Canel exigió mayor producción al sector agrícola y aplicar reformas, en medio de apagones y desabastecimiento generalizado.






