La crisis eléctrica en Cuba derivó en la condena judicial de 11 personas a penas de entre 12 y 15 años de privación de libertad. Las sentencias fueron impuestas en juicios desarrollados entre el 15 y el 26 de septiembre por supuestos delitos de sabotaje contra la red de energía. La decisión se produjo mientras los cortes de suministro superan las 90 horas continuas en varias localidades del país.
Penas severas por sustracción de piezas y combustible
Los procesos penales se llevaron a cabo en los tribunales provinciales de Pinar del Río, Sancti Spíritus y Holguín. La mayoría de los procesados se desempeñaba en tareas operativas dentro de instalaciones energéticas estatales, según detalló la televisión oficial. Entre los condenados figuran operadores de parques solares, encargados de depósitos y responsables de logística de distribución.
El episodio de mayor repercusión tuvo lugar en una subestación localizada en Moa, en la provincia de Holguín. En ese sitio, siete empleados sustrajeron 1.248 litros de aceite dieléctrico en dos ocasiones consecutivas para su comercialización en el mercado informal. Esta maniobra desabasteció el equipamiento técnico e interrumpió de forma directa el servicio a 6.184 viviendas familiares.
En otras regiones se juzgó la sustracción de tornillos, tuercas y arandelas destinadas al montaje de paneles solares fotovoltaicos. Las autoridades decomisaron dinero en efectivo, herramientas y vehículos utilizados durante los hechos ilícitos. El Código Penal vigente en la isla contempla sanciones de siete a quince años por sabotaje con fines de lucro personal.
Desbalance entre la inversión turística y los servicios básicos
Aunque los voceros gubernamentales atribuyen el colapso a los robos internos, diversos análisis económicos señalan un problema estructural originado por el reparto del presupuesto estatal. Un relevamiento efectuado por el medio Diario de Cuba, apoyado en cifras de la Oficina Nacional de Estadística e Información, expuso que el Estado destinó sistemáticamente entre dos y cinco veces más fondos al sector hotelero que a las redes de agua, gas y electricidad entre 2014 y 2024.
Esta asimetría presupuestaria debilitó las plantas termoeléctricas y las líneas de distribución en toda la isla caribeña. La falta de mantenimiento preventivo y la escasez de repuestos provocaron fallas recurrentes en las unidades de generación convencionales. Por esta razón, especialistas energéticos sostienen que la infraestructura ya operaba al límite antes de registrarse las sustracciones de materiales.
Las causas de fondo tras la crisis eléctrica en Cuba
El discurso oficial del régimen suele responsabilizar a las sanciones petroleras impuestas por Estados Unidos por la falta recurrente de combustible. Sin embargo, investigaciones independientes y análisis del Instituto de Energía de la Universidad de Texas determinaron que el embargo no constituye el detonante exclusivo del colapso energético que atraviesa la nación.
Durante el verano de 2025, al menos nueve cargamentos de crudo despachados desde Venezuela hacia refinerías cubanas no arribaron a destino, según registros de navegación comercial documentados por la prensa. La fragilidad logística y financiera profundizó el déficit de generación térmica en el sistema interconectado. La persistente crisis eléctrica en Cuba continúa impactando en la vida cotidiana de millones de ciudadanos y paraliza gran parte de la actividad productiva.
Datos clave
- Tribunales cubanos sentenciaron a 11 personas a cumplir penas de entre 12 y 15 años de encierro carcelario por delitos de sabotaje.
- El robo de 1.248 litros de aceite dieléctrico en una subestación de Moa dejó sin servicio eléctrico a más de 6.180 hogares.
- El gasto estatal en turismo superó entre dos y cinco veces a las inversiones en electricidad y agua durante una década completa.
- Los apagones masivos superan las 90 horas seguidas en distintas zonas del territorio debido al desabastecimiento de crudo y al deterioro técnico.






