La crisis de vivienda en Cuba motivó a 17 madres de familia y a sus 73 hijos a instalarse dentro de una antigua academia de boxeo en la ciudad de Santa Clara. El grupo resolvió ocupar el inmueble público ante la falta de respuestas oficiales a sus reclamos habitacionales de larga data. La edificación, ubicada en el barrio El Caracatey de la provincia de Villa Clara, permanecía prácticamente abandonada y sin actividades deportivas continuas.
Entre los menores de edad refugiados en el sitio se encuentran recién nacidos, niños con diagnósticos médicos crónicos y varios adolescentes. La medida extrema adoptada por este grupo refleja la precariedad extrema que atraviesan los sectores más vulnerables de la isla caribeña, particularmente mujeres que crían solas a sus hijos en condiciones de extrema pobreza o en estructuras edilicias con riesgo de derrumbe.
Reclamos desoídos y falta de techo propio
Las ocupantes señalaron que la decisión de ingresar al recinto se dio tras agotar gestiones que en algunos casos superan la década de espera. Muchas de ellas residían previamente en piezas prestadas por allegados, espacios deteriorados o directamente en la intemperie. Una de las voceras, identificada como Katia, manifestó a medios de comunicación el estado de desesperación generalizado ante la ausencia de adjudicaciones habitacionales estatales.
Otra de las madres, llamada Carmenli, relató que enfrenta graves padecimientos de salud como lupus, diabetes e hipertensión mientras sostiene a dos hijos de 11 y 14 años. La mujer describió que llegó a dormir en el portal de una dependencia estatal en Santa Clara tras quedarse sin hogar. Según explicaron las afectadas, el gimnasio solo albergaba ocasionalmente a alumnos escolares luego de suspender el entrenamiento deportivo por falta de insumos alimentarios.
Amenazas de desalojo y empeoramiento de la crisis de vivienda en Cuba
El ingreso de las familias generó una rápida reacción de los organismos de seguridad locales, sin que se ofrecieran albergues alternativos o planes de reubicación. Las mujeres denunciaron la llegada de personas vestidas de civil que realizaron filmaciones y registros fotográficos sin identificarse con claridad. Asimismo, afirmaron haber recibido advertencias sobre procesos judiciales por presunta desobediencia y posibles pérdidas de custodia parental si no abandonaban el sitio de inmediato.
La grave crisis de vivienda en Cuba expone el déficit acumulado en infraestructura, la escasez de materiales de construcción y el retraso administrativo de los organismos estatales. En este contexto, el activista Guillermo Fariñas, referente del Frente Antitotalitario Unido, acudió a las instalaciones en El Caracatey para acompañar a las familias y exigir a las autoridades gubernamentales una solución que impida que las madres y los menores terminen arrojados a la vía pública.
Deterioro de la salud y asistencia vecinal
La permanencia dentro del recinto boxístico transcurre en condiciones de alta vulnerabilidad sanitaria. Una de las ocupantes advirtió que su hija lactante de un año comenzó con complicaciones asmáticas debido al polvo y a las características del local, sumándose a otros niños con diversas afecciones respiratorias. La comunidad barrial cercana intentó mitigar la situación acercando recipientes de agua potable y provisiones alimentarias básicas para sustentar a los menores.
Pese al respaldo vecinal, las familias enfrentan un encierro preventivo por temor a represalias. Las madres evitan salir a las calles por miedo a que las fuerzas policiales bloqueen los accesos del edificio y ejecuten un desalojo forzoso durante su ausencia. La exigencia central se mantiene en la reubicación de cada núcleo familiar en una vivienda digna que garantice la integridad de los menores involucrados.
Datos clave
- Ocupación masiva: Un total de 17 madres y 73 niños permanecen dentro de una academia de boxeo en Santa Clara ante la falta de hogar.
- Demoras burocráticas: Varias de las afectadas afirman llevar más de diez años tramitando sin éxito una solución ante las dependencias oficiales.
- Presión y hostigamiento: Las familias denuncian presuntas amenazas de desalojo, procesos penales y pérdida de custodia por parte de las autoridades.
- Riesgo sanitario: En el inmueble conviven bebés recién nacidos y menores con asma u otras patologías crónicas que carecen de atención adecuada.






