La severa crisis de Ueno comenzó a sacudir de forma directa la estabilidad de miles de trabajadores tras la resolución financiera adoptada por el Banco Central del Paraguay. Las medidas regulatorias sobre la entidad bancaria generaron un efecto dominó que paralizó áreas de turismo, tecnología y comunicación. Esta coyuntura compromete las operaciones de decenas de firmas comerciales dependientes del conglomerado corporativo matriz en Asunción.
Según los registros oficiales del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, la estructura del Grupo Vázquez comprendía cerca de 37 compañías con una dotación total de 4.621 dependientes. La ministra Mónica Recalde expuso que la magnitud del consorcio expone a una masa laboral considerable a cesantías o interrupciones de contrato. La pérdida de dinamismo financiero frenó abruptamente el flujo de liquidez que sostenía a estas unidades.
El impacto de la crisis de Ueno en el sector turístico y medios
Uno de los primeros efectos palpables se produjo con el cese definitivo de la agencia de viajes Uela. El cierre de sus locales físicos derivó en la desvinculación inmediata de aproximadamente 130 trabajadores en la capital. Además del daño laboral, la clausura repentina dejó en total incertidumbre a numerosos usuarios que habían contratado paquetes turísticos y pasajes aéreos con anticipación.
Por su parte, el rubro periodístico del grupo sufrió una parálisis casi absoluta con la decisión de VMedia. La firma ordenó la suspensión temporal de contratos sin goce de haberes para 199 colaboradores durante 90 días. La medida afectó a los periódicos impresos La Tribuna y Crónica, además de las radioemisoras La Tribu 650 AM, La Tribu Deport 1120 y la señal digital La Tribu Stream.
Dificultades operativas y ajustes en el área tecnológica
El sector de servicios informáticos también experimentó secuelas directas debido a la contracción del conglomerado. La empresa tecnológica ITTI concretó el desmantelamiento de sus oficinas en territorio paraguayo y dispuso suspensiones de actividades en sus filiales de Argentina. Esta entidad desempeñaba un papel estratégico como proveedora de plataformas de soporte transaccional y soluciones digitales financieras.
A raíz de la crisis de Ueno, las repercusiones laborales también tocaron las bases operativas de la propia banca y sus redes auxiliares. En la matriz bancaria intervenida prestaban servicios unos 490 empleados directos, a los que se suman otros 250 colaboradores de la red de corresponsalía no bancaria Wepa. La incertidumbre sobre el futuro de estos puestos persiste mientras prosiguen las determinaciones oficiales.
El alcance del proceso regulatorio bancario
La intervención y resolución dispuesta por la máxima entidad rectora bancaria paraguaya busca resguardar los recursos de los ahorristas y depurar activos corporativos. Sin embargo, en el marco de la crisis de Ueno, los alcances económicos superaron las ventanillas financieras y lesionaron la cadena de pagos. El corte de líneas de crédito intrapresas dejó sin respaldo operativo a varias unidades satélites.
El escenario plantea desafíos complejos para la justicia laboral y el sistema de protección social paraguayo. Mientras continúan las pesquisas sobre las operaciones comerciales del grupo, diversas compañías satélites enfrentan pedidos de inhibición y medidas cautelares sobre sus bienes. El sostenimiento de las obligaciones mercantiles con proveedores y el cumplimiento de las indemnizaciones dependerán de la evolución de las resoluciones patrimoniales en curso.
Datos clave
- Impacto laboral masivo: el Ministerio de Trabajo calcula que el conglomerado empresarial agrupaba a unas 37 firmas y 4.621 dependientes en el país.
- Clausura en turismo: la agencia de viajes Uela cerró sus oficinas al público y desvinculó a cerca de 130 trabajadores de su nómina.
- Pausa en medios: la empresa VMedia suspendió los contratos de 199 operarios por 90 días sin goce de sueldo en varios diarios y emisoras radiales.
- Afectación financiera: el proceso de resolución dictado por el Banco Central del Paraguay incide de forma directa sobre 490 bancarios y 250 empleados de corresponsalías.






