El reciente crimen en Guatemala cobró la vida de Candelaria Morales López, una mujer que meses atrás había sobrevivido a un atentado armado en el que falleció su hija de 26 años. El hecho se registró en una calle de tierra de la aldea Tixel, en el municipio de Colotenango, departamento de Huehuetenango. Agentes policiales y socorristas acudieron a la zona tras el aviso de los pobladores locales.
El segundo ataque y el hallazgo de la víctima
Los residentes alertaron a las fuerzas de seguridad y a los bomberos tras encontrar el cuerpo con múltiples heridas causadas por proyectiles de arma de fuego. Al presentarse en el sitio, los equipos de emergencia constataron que la mujer ya no contaba con signos vitales. Según los reportes iniciales, el fallecimiento se produjo de forma instantánea en el mismo lugar del ataque.
Personal de la Policía Nacional Civil procedió a acordonar el perímetro para resguardar la escena del hecho. Al mismo tiempo, peritos del Ministerio Público llegaron a la aldea para recolectar evidencias balísticas y realizar las primeras diligencias periciales. Los vecinos del lugar manifestaron una profunda consternación al reconocer a la víctima comunitaria.
Pocas semanas antes del fatal suceso, la mujer había celebrado su cumpleaños junto a su entorno cercano. En aquella conmemoración, vestida con su traje tradicional y hablando en lengua maya Mam, agradeció por haber salvado su vida en el atentado anterior. Sin embargo, también expresó una persistente tristeza por la pérdida irreparable de su hija en aquel violento episodio.
La investigación del crimen en Guatemala y los antecedentes
Este violento desenlace se vincula con un ataque previo perpetrado en mayo de 2025, cuando la mujer y su hija atendían un puesto callejero frente a una escuela de Tixel. En aquella oportunidad, personas armadas dispararon de manera directa contra ambas. La hija, individualizada como Angelina Mendoza Morales, murió en el lugar, mientras su madre fue trasladada a un hospital en condición crítica.
A raíz de aquel primer hecho, las autoridades policiales guatemaltecas montaron operativos que derivaron en la detención de un sospechoso identificado como Santiago "N", de 34 años. El hombre quedó imputado por el presunto delito de homicidio en grado de tentativa. Aunque el proceso penal comenzó en los juzgados locales, las acciones planteadas por la defensa técnica han postergado el dictado de una sentencia definitiva.
La falta de una resolución judicial firme genera preocupación en la comunidad local, que ahora lamenta este nuevo crimen en Guatemala. Los allegados de las víctimas temen que las represalias o la impunidad continúen golpeando a las familias vulnerables. Por ello, exigieron celeridad a los fiscales encargados de esclarecer las causas detrás de la reiterada agresión armada.
Reclamos de justicia e impacto en la comunidad
Los habitantes de Colotenango y los parientes de la víctima solicitaron una respuesta contundente del sistema de justicia guatemalteco. Voceros familiares recalcaron a medios de prensa que no permitirán que el caso quede en el olvido ni sin castigo para los autores materiales e intelectuales. La exigencia se centra en identificar a todos los involucrados en ambas agresiones.
El departamento de Huehuetenango, fronterizo con México, afronta desafíos de seguridad vinculados a disputas delictivas locales. En este contexto, el tratamiento judicial de este crimen en Guatemala resulta clave para prevenir la repetición de hechos violentos contra mujeres e indígenas. Las organizaciones comunitarias insisten en la necesidad de medidas cautelares efectivas y mayor presencia de las fuerzas públicas en áreas rurales.
Mientras las pesquisas del Ministerio Público prosiguen, la familia despide nuevamente a una de sus integrantes en medio de reclamos de protección y verdad. El expediente judicial sumará ahora nuevos testimonios y peritajes para establecer si este ataque guarda relación directa con el juicio en curso contra el presunto agresor capturado en 2025.
Datos clave
- Víctima reiterada: Candelaria Morales López fue asesinada a balazos tras sobrevivir a un atentado armado perpetrado en mayo de 2025.
- Lugar del suceso: El ataque ocurrió en una calle de terracería de la aldea Tixel, municipio de Colotenango, departamento de Huehuetenango.
- Antecedente familiar: En el primer atentado contra el puesto de golosinas falleció su hija Angelina Mendoza Morales, de 26 años.
- Sospechoso procesado: Un hombre de 34 años permanece imputado por homicidio en grado de tentativa, aunque el juicio aún no tiene sentencia.






