El Fondo Monetario Internacional revisó al alza sus cálculos sobre el crecimiento económico mundial para situarlo en 3,1% durante 2026, según su más reciente informe divulgado en Bangkok. La institución financiera multilateral explicó que el dinamismo impulsado por la tecnología amortigua parcialmente las presiones derivadas de la crisis bélica en Medio Oriente. Para el periodo siguiente de 2027, el organismo proyecta un avance global estimado en 3,4%.
Este nuevo cálculo representa una mejora de una décima frente a la estimación previa del organismo multilateral. No obstante, el desempeño promedio se ubica cuatro décimas por debajo del 3,5% registrado a nivel planetario en 2025. El documento oficial fue presentado en el marco de la asamblea anual conjunta celebrada en Tailandia junto con el Banco Mundial.
Impulsores del crecimiento económico mundial y riesgos
El reporte económico detalla que el panorama internacional se encuentra condicionado por dos factores de fuerza opuesta. Por un lado, la guerra de Irán y el consiguiente encarecimiento del barril de crudo y otras materias primas básicas frenan el ritmo productivo. Por otro carril, la acelerada expansión de inversiones en sistemas de inteligencia artificial aporta un estímulo que compensa parte de la desaceleración.
Estas condiciones divergentes generan repercusiones directas sobre la inversión privada, los circuitos del comercio transfronterizo y las presiones inflacionarias domésticas. La entidad remarcó que las empresas han demostrado capacidad de adaptación ante los sucesivos choques geopolíticos. Al mismo tiempo, los mercados de capitales sostienen una evaluación relativamente favorable de la coyuntura global.
En cuanto a los intercambios comerciales, el informe proyecta que el volumen del comercio internacional experimentará una suba de 4,6% en 2026. Dicho guarismo marca una moderación frente al incremento de 5% anotado durante el año 2025. Los aranceles y la reorganización de las cadenas de valor condicionan la actividad manufacturera internacional.
Contrastes entre las potencias y América Latina
El comportamiento de las principales potencias exhibe divergencias notorias en sus tasas de expansión económica. En Europa, Alemania recibió una corrección positiva de seis décimas que sitúa su perspectiva en 1,3%, mientras que España lidera las previsiones de la zona con una tasa esperada de 2,5%. Italia crecería un 0,8%, al tiempo que Francia sufre un recorte y apenas avanzaría un 0,4%.
En el continente asiático, China afronta una reducción de una décima en sus expectativas para ubicarse en 4,5% anual. Por su parte, Japón registra una leve mejora que deja su proyección en 0,7%. Para los Estados Unidos, la mayor economía del planeta, los técnicos del organismo anticipan un ritmo estable de 2,3% tanto en 2026 como en 2027.
América Latina presentará una evolución promedio de 2,3% en 2026 y de 2,5% en 2027, sujeta a realidades dispares. Brasil, principal socio comercial de Paraguay en el bloque regional, sufrió una rebaja de dos décimas hasta 2,2% debido a su política monetaria restrictiva contra la inflación y al retiro de estímulos fiscales. En contraste, México subió al 1,5% favorecido por su inserción tecnológica.
Impacto para el mercado y la economía paraguaya
Las modificaciones en el crecimiento económico mundial tienen implicancias directas sobre países importadores de combustibles como Paraguay. Un petróleo más caro por el conflicto bélico suele traducirse en aumentos en el precio del flete y presiones en la canasta básica familiar. Esto obliga al Banco Central del Paraguay a calibrar con cautela sus tasas de interés.
Asimismo, el menor dinamismo previsto en el mercado brasileño plantea desafíos para el comercio fronterizo en localidades como Ciudad del Este y Pedro Juan Caballero. Cuando el consumo se desacelera en el vecino país, disminuyen las compras bajo el régimen de turismo y se resienten las exportaciones industriales locales. Mantener la competitividad dependerá de la estabilidad macroeconómica y la diversificación de mercados.
Datos clave
- Previsión global: El FMI situó la expectativa para 2026 en 3,1%, mejorando una décima la cifra previa, y proyectó un 3,4% para 2027.
- Factores en pugna: La escalada bélica en Irán y los altos precios del petróleo restan fuerza, mientras que la inteligencia artificial sostiene la inversión.
- Escenario regional: América Latina avanzará un 2,3%, lastrada por el recorte en Brasil al 2,2% pero beneficiada por mejoras en México.






