La crecida del río Paraná generó una severa emergencia hidrológica que obligó a evacuar a cientos de pobladores en el este y sur del país. El incremento sostenido en los caudales provocó el anegamiento de populosos barrios ribereños tras intensas lluvias registradas en las cuencas compartidas con Brasil y Argentina. Las autoridades advirtieron que la inestabilidad climática podría extenderse durante las próximas semanas debido a la influencia del fenómeno meteorológico El Niño.
En la capital de Alto Paraná, la situación más compleja se concentra en el barrio San Rafael, donde el avance del agua y el represamiento del arroyo Acaraymí dejaron decenas de casas bajo agua. Los informes oficiales confirmaron el traslado de al menos un centenar de núcleos familiares hacia zonas altas y albergues provisionales. Equipos de rescate monitorean permanentemente las cotas hidrométricas ante el riesgo de que el nivel fluvial alcance a más inmuebles.
Impacto de la crecida del río Paraná en Alto Paraná y Misiones
El comportamiento hidrológico en la zona este mostró una aceleración notable en pocos días según los registros de la estación del Puente de la Amistad. Las mediciones técnicas pasaron de valores cercanos a los 106 metros sobre el nivel del mar a cotas que superaron los 115 metros en cuestión de jornadas. Este incremento obligó a desplegar cuadrillas de la Secretaría de Emergencia Nacional, efectivos militares, personal de la Armada y voluntarios locales para asistir a los damnificados.
En el departamento de Misiones, la localidad de Ayolas también reportó inundaciones progresivas en sectores costeros y asentamientos como Atinguy. Cerca de cien familias debieron abandonar sus hogares por cuenta propia o con ayuda institucional al sobrepasarse los umbrales de alerta fijados en 4,20 metros. El municipio y los organismos de socorro coordinan la entrega de víveres, agua potable y carpas mientras aguardan la estabilización del cauce.
Operaciones hidráulicas en las centrales de Itaipú y Yacyretá
El drástico aumento en el volumen de agua forzó maniobras técnicas especiales en las principales hidroeléctricas binacionales de la región. La Central Hidroeléctrica Yacyretá resolvió habilitar las compuertas de su vertedero principal para gestionar un caudal afluente extraordinario que rondó los 28.000 metros cúbicos por segundo. Desde la entidad técnica explicaron que la medida busca atenuar los picos de descarga que ingresan desde aguas arriba.
Los reportes operativos detallaron que la mayor parte del flujo hídrico proviene de la descarga regulada por Itaipú, sumada al repentino aporte de la cuenca del río Iguazú. En ese afluente, las precipitaciones multiplicaron hasta cinco veces las estimaciones meteorológicas iniciales, acelerando el ingreso de agua a los embalses. Los especialistas remarcaron que la apertura de vertederos responde a un procedimiento técnico para administrar un fenómeno natural extraordinario.
Pronóstico de lluvias y evolución del fenómeno climático
Los registros históricos de la región señalan que los caudales afluentes se ubican aproximadamente un 40 por ciento por encima de las medias habituales para esta época del año. La persistencia de precipitaciones copiosas aguas arriba dificulta el drenaje normal de los afluentes menores. La crecida del río Paraná afecta de manera indirecta a diversos riachos urbanos que no logran descargar sus aguas en el cauce principal.
La Dirección de Hidrología anticipó que los meses de octubre, noviembre y diciembre mantendrán un régimen de precipitaciones superior a las marcas promedio. Los técnicos enfatizaron que las condiciones asociadas a El Niño elevan la probabilidad de nuevos repuntes en las cuencas hídricas compartidas. Por tal motivo, los comités de emergencia mantendrán los esquemas de guardia para responder con rapidez ante eventuales traslados preventivos.
Datos clave
- Más de 200 familias desplazadas: Las evacuaciones se concentraron principalmente en el barrio San Rafael de Ciudad del Este y en áreas ribereñas de Ayolas.
- Apertura de vertederos: La represa de Yacyretá debió abrir compuertas para regular un caudal hídrico cercano a los 28.000 metros cúbicos por segundo.
- Niveles fluviales atípicos: Los afluentes del sistema Paraná registraron volúmenes hasta un 40 por ciento superiores a los promedios históricos habituales.
- Alerta por El Niño: Los pronósticos oficiales proyectan precipitaciones por encima de lo normal durante el último trimestre del año.






