La cosecha de frijol alcanzará los tres millones de quintales en Honduras, según las proyecciones oficiales presentadas por el Gobierno para el presente ciclo productivo. El ministro de la Secretaría de Agricultura y Ganadería, Moisés Molina, descartó que exista riesgo de desabastecimiento generalizado en el mercado local. La autoridad señaló que las reservas proyectadas permitirán atender la demanda de los consumidores en las principales ciudades del país centroamericano.
El sector comercial exhibe condiciones favorables para cubrir los requerimientos alimentarios inmediatos. De acuerdo con el informe ministerial, el país también prevé recolectar un millón de quintales de maíz y unos 550.000 quintales de arroz. Estos rubros constituyen la base esencial de la dieta alimentaria en la región, donde el abastecimiento regular de granos resulta clave para contener la inflación de la canasta familiar.
Estimaciones para la cosecha de frijol y otros granos
Las autoridades hondureñas señalaron que el cumplimiento de estas cifras dependerá en gran medida de la estabilidad meteorológica en las zonas cultivadas. En regiones altamente productivas, como el departamento de El Paraíso, se espera recolectar alrededor de 250.000 quintales del grano leguminoso. Este volumen aportará una porción considerable de la oferta que ingresará a los centros mayoristas durante los periodos de mayor requerimiento comercial.
Por otra parte, el Ministerio autorizó licencias especiales destinadas a la exportación para respaldar los ingresos del sector primario. Según explicó el titular de la cartera agraria, habilitar los envíos hacia otros mercados busca incentivar la siembra entre los productores rurales. La política oficial contempla recurrir a adquisiciones externas si fuera indispensable para asegurar el consumo interno, garantizando a la vez rentabilidad para los campesinos.
Riesgos climáticos en el Corredor Seco
A pesar de las metas globales favorables, el Gobierno admitió que la cosecha de frijol enfrenta amenazas severas en áreas vulnerables. La franja conocida como el Corredor Seco concentra a miles de familias que dependen exclusivamente de la agricultura de subsistencia. En este territorio, las irregularidades en el régimen de lluvias impactan directamente sobre la capacidad de los hogares rurales para generar sus propios alimentos.
El funcionario reconoció que los agricultores con menor capacidad técnica y financiera sufren mayores daños ante eventuales sequías o temporales. El ministerio no brindó estimaciones sobre la cantidad de parcelas que podrían registrar pérdidas ni detalló planes de asistencia directa inmediata. La abundancia en los circuitos comerciales urbanos no asegura la seguridad alimentaria en aquellas comunidades aisladas que pierden sus siembras por factores climáticos.
Intercambio comercial y dinamismo fronterizo
En cuanto al movimiento comercial en las fronteras, Molina aclaró cómo funciona el flujo de productos con los países vecinos. El intercambio con Nicaragua incluye traslados bidireccionales de granos, dependiendo de la ubicación de los cultivos y la demanda regional. Como ejemplo, remarcó que cargamentos recolectados en la zona de La Mosquitia hondureña fueron trasladados hacia el mercado nicaragüense como parte del dinamismo comercial habitual.
Las autoridades no detallaron los volúmenes exactos de granos movilizados ni los precios acordados en estas operaciones bilaterales. Tampoco confirmaron si formalizarán nuevas importaciones antes de finalizar el año, ya que tales medidas estarán sujetas al balance final del acopio nacional. La disponibilidad real de los alimentos dependerá no solo del volumen cosechado, sino también de la logística, el transporte interno y el costo de almacenamiento.
Datos clave
- El Gobierno hondureño proyecta una recolección de tres millones de quintales de frijol, un millón de maíz y 550.000 de arroz.
- La Secretaría de Agricultura autorizó permisos de exportación para incentivar la siembra y no descarta importar grano si fuese necesario.
- Las zonas vulnerables como el Corredor Seco permanecen en riesgo debido a la irregularidad de las lluvias y la fragilidad de la agricultura de subsistencia.
- El departamento de El Paraíso aportará cerca de 250.000 quintales de frijol para el abastecimiento de los centros de consumo.






