La consulta preconcepcional representa una herramienta preventiva ignorada por casi siete de cada diez mujeres en edad fértil, a pesar de que la inmensa mayoría considera fundamental preparar su organismo antes de buscar un embarazo. Esta marcada brecha informativa surge de un informe presentado por la Federación de Asociaciones de Matronas de España, entidad que evaluó a más de dos mil ciudadanas para analizar los hábitos previos a la gestación.
El relevamiento sanitario determinó que el 90,2 % de las encuestadas entiende que el cuidado anticipado resulta clave para el bienestar materno e infantil. No obstante, el 69,2 % admitió que nunca escuchó hablar de este espacio de control médico previo y más del 20 % reconoció que no sabría en qué momento solicitarlo o acudiría cuando el proceso ya está en marcha.
La relevancia médica de la consulta preconcepcional
Los profesionales de la salud reproductiva enfatizan que el acompañamiento clínico debe comenzar en el instante en que una persona o pareja decide concebir. Cristina González Fernández, titular de la Asociación de Matronas de Madrid, precisó que la instancia adecuada para programar la cita ocurre antes de suspender los métodos anticonceptivos habituales.
Durante este examen inicial, el equipo médico indaga sobre antecedentes personales y familiares, esquemas de vacunación vigentes, regularidad del ciclo menstrual y tratamientos farmacológicos en curso. Esta valoración integral ayuda a corregir anomalías clínicas y ajustar pautas nutricionales que optimizan las probabilidades de cursar una gestación sin complicaciones evitables.
Suplementación con ácido fólico y control de patologías crónicas
Entre las conclusiones que mayor alarma causaron en el sector sanitario destaca que apenas el 13,7 % de quienes intentan tener un hijo consume ácido fólico de manera previa. Esta vitamina del complejo B resulta esencial para evitar defectos graves en el cierre del tubo neural del feto, como la espina bífida, y su ingesta debe iniciarse semanas antes de la fertilización.
Asimismo, el relevamiento detectó que el 22,9 % de las participantes presentaba afecciones de base como problemas tiroideos, síndrome de ovario poliquístico o exceso de peso corporal. A esto se añade que cerca de un tercio utilizaba fármacos bajo receta médica, situación que exige una revisión rigurosa para evitar suspensiones abruptas o el uso de drogas contraindicadas durante el desarrollo embrionario.
Desafíos de acceso y canales informativos informales
La investigación reveló además que el 36,9 % de los embarazos registrados se produjo de manera imprevista. Por otra parte, entre aquellas mujeres que ya gestaban o intentaban concebir activamente, un 66,3 % no había mantenido ningún intercambio sobre el tema con profesionales del sistema de salud.
En la franja etaria más joven, comprendida entre los 18 y los 24 años, cuatro de cada diez mujeres admitieron que su principal fuente de consulta fueron familiares o amistades. Los especialistas insisten en que superar las barreras burocráticas en la atención primaria y promover la consulta preconcepcional formal garantiza que la maternidad comience con información científica comprobada.
Datos clave
- Falta de información: El 69,2 % de las mujeres desconoce la existencia de controles clínicos previos a la gestación.
- Baja suplementación: Solamente el 13,7 % de quienes buscan un hijo incorpora ácido fólico antes de quedar encinta.
- Enfermedades preexistentes: Cerca del 23 % de las consultadas padece cuadros como sobrepeso, afecciones de tiroides o trastornos ováricos.
- Momento oportuno: Especialistas recomiendan acudir a la evaluación médica antes de abandonar los métodos anticonceptivos.






